Trifinia: Los lugares donde tres países se vuelven uno

Y hoy vamos con una entrada que a mí me ENCANTÓ. Resulta que gracias a este blog he conocido gente INCREÍBLE.  Uno de los primeros con quien hablé fue Diego González, autor del Blog de Fronteras al que tanta referencia hago en mis escritos. Luego conocí a Gina Simmons que nos colaboró con la entrada titulada 11 Tips para vivir (o más bien sobrevivir) en París y luego a Juan Álvarez que nos envió nuestra última entrada titulada La Bandera Británica y las Cruces de San Jorge, San Patricio y San Andrés. Pasó el tiempo y un día me llegó un correo de un señor llamado Coke González, periodista deportivo de Chile y fiel seguidor del Blog de Banderas.  Luego de hablar un par de semanas con él sobre cosas extremadamente ñoñas del sistema internacional, decidí invitarlo a participar como blogger invitado en este espacio… Y hoy tenemos el resultado de esa invitación.  Coke la ha sacado del estadio con una entrada maravillosa sobre los trinifia, es decir, los lugares donde convergen las fronteras de 3 países.  Aprovecho para darle las gracias a Coke por su colaboración y los dejo con su texto que estoy seguro que les encantará como a mí. Con ustedes, Coke y su artículo:


TRINIFIA: LOS LUGARES DONDE TRES PAÍSES SE VUELVEN UNO

Mi hermana pequeña creyó que era un nuevo helado de chocolate. Mi abuela supuso que era una importante marca de confecciones. La respuesta de un amigo: “Eso es mezclando ron y leche, ¿ah?”. Qué va: la palabra “trifinium” es un concepto tan raro como diverso. Sí: diverso. Está bien: no tiene otro significado que el punto geométrico en el cual confluyen tres fronteras, pero la forma como es simbolizado es tan variopinta que me ha tenido atrapado horas y horas, tratando de deleitarme con una de las manifestaciones más hermosas de la geopolítica.

Ni siquiera hay un consenso por cuántos trifinia (sí: es el plural de “trifinium” según el lingüista chileno Germán Arellano) existen en el mundo: la wiki asegura que son 167, el gran Jan Krögh – sin su entusiasmo, seguro sabríamos ni la mitad de esto – cuenta 171, Google Maps indica que hay 175, un informe de Donner y Nielsen afirma que son 178… Bah: lo importante no es centrarse en la cantidad. Al menos eso pienso yo. El cautivo está en saber que hay para todos los gustos. Desde las más abúlicas confluencias sin ningún tipo de marcas hasta pomposas manifestaciones. Algunas son para quedar pasmado.

1. El hito que es un hotel

No: no es que en el punto exacto haya un lobby con una serie de catálogos con los atractivos de la ciudad. Pero en Tailandia han sabido aprovecharlo con todo: el famoso Imperial Golden Triangle resort se encuentra justo al costado de la triple frontera entre su país, Myanmar y Laos. El hotel se sitúa en la ribera oeste del río Ruak, afluente del río Mekong, uno de los principales cauces de Asia. Justamente las instalaciones colindan con la desembocadura del Ruak en el Mekong, formando el tripoint en el agua. Esta zona es conocida como el “Triángulo de Oro”, lo que le da el nombre al resort, por cierto.

Trifinium entre Tailandia, Myanmar y Laos (Fuente)

Desde 55 dólares se pueden encontrar cómodas -al menos, así supongo- habitaciones en el albergue cuatro estrellas cercano a la localidad de Chiang Saen. Uno de sus atractivos: la terraza del restaurant con vista al trifinium. O bien, para luego reposar del opulento desayuno de arroz con pollo, ajo y gambas -ay, mi estómago-, está un mirador con un colorido hito que grafica la frontera. Eso sí, habría que invertir algo más de billetes para un paseo en bote por el Mekong y situarse en el punto preciso de la juntura entre Tailandia, Laos y Myanmar. No se asegura que contenga el desayuno en su barriga.

Mirador con el hito cerca del Trifinium entre Tailandia, Myanmar y Laos (Fuente)
Paseo en bote que lleva al lugar exacto del trifinium entre Myanmar, Laos y Tailandia. La foto fue tomada desde el lado tailandés (Fuente)

 

2. Prohibido dar la vuelta

Si la infantil ronda de San Miguel la hicieran alrededor del hito tripartito entre Noruega, Finlandia y Rusia, sería considerado delito. ¿Por qué? Simple: se exige un visado para el tránsito entre territorio finlandés y ruso. De hecho, algunas áreas de su extensa frontera están cercadas. Con razón existe tanta advertencia desde el lado finés en el monolito ubicado en el monte Krokfjellet: mejor ahorrarse seiscientos euros y el mal rato antes que traspasar sin permiso la frontera. ¿Y del lado noruego? Tampoco se puede pasar a Rusia. Sólo está permitido por el paso Storskog. Una curiosidad: en 1826 se determinó que el límite con Rusia debía tener cuatro metros de limpieza absoluta, lo cual se aprecia por el paso por este trifinium. Adiós bosque nativo: la frontera manda (algo similar sucede entre Estados Unidos y Canadá en el borde con Alaska).

Trifinium entre Rusia, Finlandia y Noruega en el cual se ve la señal que prohíbe el ingreso al territorio ruso (Fuente)
Señal del lado noruego que advierte a los visitantes sobre la prohibición de cruzar al territorio ruso (Fuente)

 

 

3. Permitido dar la vuelta… sobre ruedas

Ok, señores más papistas que el Papa: no es una rotonda. Pero de igual forma se puede girar -más bien, contornear- en vehículos la unión entre Rusia, Ucrania y Bielorrusia. Así como sus fronteras, una carretera de cada país confluyen en el Monumento de la Amistad de los Pueblos, situado justo al medio de la plaza formada por el camino. Una escultura adorna el tope de la ruta de cada estado (aunque del lado bielorruso parece que no tuvieron sentido de la opulencia: sólo un pequeño hito rocoso).

Monumento a la amistad de los pueblos en el trifinium entre Rusia, Ucrania y Bielorrusia (Fuente)
Hito del lado ucraniano en el trifinium entre Bielorrusia, Ucrania y Rusia (Fuente)

Donde sí quieren hacer algo parecido -aunque rigurosamente circular- es en Rumania, Hungría y Serbia: además de una rotonda, se pretende impulsar un parque industrial para fomentar el comercio entre los tres países. Hubo una idea de rotonda en el tripoint Alemania – Polonia – República Checa: sería sólo peatonal para cruzar el río Lausitzer Neisse y el pequeño arroyo Lubota (cuyo encuentro determina el trifinio), pero el proyecto no se ha concretado.

Proyecto (aún no construido) en el trifinium Alemania – Polonia – República Checa en medio del río Lausitzer Neisse y el pequeño arroyo Lubota (Fuente)

 

4. Hito en el aire

Debió haber sido algún loco admirador de los cohetes o alguien que quisiera ver a tres países volando (?). Torpezas aparte, el punto este en el que China, Mongolia y Rusia se juntan (nótese: punto ESTE, muy cerca del valle de Dulun-Boldaq, en el que presumiblemente nació Gengis Kan) está despegado algo más de dos metros de la superficie. Claro que, como no les resultó aquello de desafiar la ley de la gravedad, el hito se sostiene por una suerte de trípode, con una pata en cada país. Es curioso: no encontré ningún otro hito tripartito cuya base se encontrara tan lejos del suelo. Eso sí que es tener altura. Ojo: no es lo mismo que altitud. Ya echaremos más adelante al trifinium más cercano al cielo en todo el planeta.

Trifinium entre China, Mongolia y Rusia (Fuente)

 

5. Una iglesia en el trifinium… o parte de ella

“La iglesia católica es la iglesia nacional de Liechtenstein”, asegura su constitución de 1921 y modificada en 1965. Incluso se establece que el Estado debe velar por la protección de los “intereses religiosos del pueblo”. Quizás ése fue el argumento para conservar la vieja cruz de madera que se empina en la cumbre del monte Naafkopf, el punto sur de confluencia entre el Principado y sus dos vecinos: Suiza y Austria. En 2010 fue removida y reparada, pero finalmente el símbolo cristiano -único tripartito en el mundo- se reinstaló. Claro: ya que está tan resguardado por su carta magna, en Liechtenstein no iban a desechar la cruz. Y a Suiza y Austria tampoco les iba a molestar.

Cruz de madera en la cumbre del Monte Naafkopf en el trifinium entre Suiza, Austria y Liechtenstein (Fuente)
El mismo lugar cuando la cruz fue removida para repararla (Fuente)

 

6. El trifinium que no existe… ¿o sí?

Otra más para los puristas: Luxemburgo podría no tener dos de tres trifinia que dice ostentar. En realidad sí. ¿Cómo así? Lo mejor es centrarse en el ejemplo de su cruce con Bélgica y Alemania: en principio, lo lógico sería pensar que el triple punto fuese el encuentro del arroyo Reibaach (que separa a luxemburgueses y belgas) y el río Our… que ¡une! al Ducado con los germanos. ¿Unir? Sí: el lecho fluvial es gobernado por ambos países al mismo tiempo, lo que se conoce como condominium.

Punto de unión entre Bélgica, Alemania y Luxemburgo (Fuente)
Uno de los puentes del río Our, en el que se demarca el fin de Luxemburgo para dar paso al “estado compartido” entre Luxemburgo y Alemania (Fuente)

 

Eso quiere decir que legalmente no existe frontera al medio del Our. O sea, chao al punto lógico. Tendría, entonces, que desplazarse a una de las riberas del río…

Supongamos que el tripartito es la letra A. Pero resulta que, en ese sitio, Luxemburgo termina pero, al mismo tiempo, se extiende hasta B con Alemania. E idéntico fenómeno acontece del lado teutón (o sea, de B a A). Qué cosa de locos. Ante semejante pastelito, el gran Jan Krögh establece que en este caso no se puede hablar de tripoint, dado que la real frontera entre los tres países está entre el punto A y el punto lógico inicial. ¡Mamá! Se trataría de un trifinium que se extiende por más de un punto geométrico (serían cerca de cinco metros). ¿Único en el mundo? No, pues: por ejemplo acontece exactamente lo mismo en el lado sur, en la frontera con Francia, Alemania, Luxemburgo… y un “condominium” que rompe todos los esquemas de hitos tripartitos[21].

Jan Krögh establece que en este caso no se puede hablar de tripoint, dado que la real frontera entre los tres países está entre el punto A y el punto lógico inicial (Fuente)
El trifinium se extiende desde el punto medio del río Moselle (lo que sería el tripoint lógico) hasta la ribera este, abarcando incluso unos metros del islote 9 (Fuente)

 

7. Intentando engañar a la gente

“Oiga patrón, venga pa’cá y llévese la foto acá, es más bonito que los de allá”. Seguro que eso diría un mercader chileno -en realidad, cámbiele el acento y la nacionalidad: el espíritu de venta sería el mismo- para cautivar a potenciales víctimas que confundan el verdadero hito tripartito entre Italia, Austria y Eslovenia. Hay tres opciones de error cerca de la cima del monte Tromeja: un colorido monolito con una placa de bronce -el más llamativo de todos-, luego una especie de obelisco metálico y finalmente una diminuta cabaña tridimensional. Todas anuncian ampulosamente la confluencia de tres naciones. Pura farsa: el hito que verdaderamente indica el trifinium es un modesto trozo de piedra, de no más de un metro de altura, con las iniciales de cada país. Más encima, está bien escondido tras una barrera de madera. Un auténtico cazabobos.

Monolito con una placa de bronce en el Monte Tromeja cerca del Trifinium entre Italia, Austria y Eslovenia (Fuente)
Hito real en la frontera entre Italia, Austria y Eslovenia (Fuente)

 

No es el único caso en el mundo: en el trifinium Bulgaria – Grecia – Turquía muchos se emboban con un coqueto hito con banderitas que está metros más allá del obelisco que realmente es el tripoint. Otro: en Paraguay instalaron un poste en tierra para indicar su límite con Brasil y Bolivia, cuando el auténtico punto común es en el medio del río Paraguay frente a la desembocadura del río Negro. Incluso en el mítico monte Vaals -quizás el padre de todos los hitos tripartitos-, abundan las fotografías que anuncian el trifinio en la marca del punto más alto de Países Bajos (llámele así porque así se llaman), situado un par de metros delante del legendario Dreilandenpunt.

Hito cerca del Trifinium entre Grecia, Bulgaria y Turquía (Fuente)

Poste en Paraguay para indicar su límite con Brasil y Bolivia , cuando el auténtico punto común es en el medio del río Paraguay frente a la desembocadura del río Negro (Fuente)
Indicador del punto más alto de los Países Bajos (Fuente)

 

 

8. Al agua pato

Clásico: un cauce de agua desemboca en otro y en un punto de juntura forma un tripoint. De esos abundan en el mundo. Pero curiosamente nadie se anima a marcarlo en el lugar exacto. Obvio: si es caudaloso, podría arrastrarse o sumergirse y hasta ahí no más llegó tu hito. Sin embargo, en ocasiones se puede. Más bien, en LA ocasión: cuando en lugar de un río, el trifinium se sitúa en aguas más quietas. Sucede en el lago Prespa, que comparten Albania, Grecia y Macedonia: en el punto de confluencia instalaron una boya. No es muy bonita, pero sí la hace la única de su especie en el planeta.

Boya que marca el Trifinium entre Albania, Grecia y Macedonia (Fuente)

Pero claro: lo más frecuente es que la unión de dos ríos forme un trifinio acuático. Tal vez la mamá de todos estos húmedos cruces sea la famosa triple frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay, en la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú y cercanas a las Cataratas do Iguaçú (en el blog fronteras del gran Diego González -otro coloso- hay un reporte sobre este lugar). Como no da para establecer un hito al medio del cauce, cada país estableció uno propio en su extremo. En el lado brasileño, el Espaço das Américas -si se le considera hito- debe ser el más grande del mundo, aunque eso es discutible porque detrás de él hay un obelisco verdeamarelo. También en Brasil, en su límite común con Bolivia y Perú (cruce de los ríos Acre y Yaverija) no quisieron ser menos y de vez en cuando montan una fiesta playera[30] que ya se envidiarían en capítulos de Baywatch.

Triple frontera desde el lado argentino. Detrás del Espaço das Américas se alcanza a apreciar el hito brasileño (Fuente)
Trifinium entre Brasil, Perú y Bolivia (Fuente)

 

9. Nada… o casi nada

Así es: nada. Nada de nada. Ni siquiera un humilde monolito o siquiera un mísero letrerito. Bastantes son los trifinia que carecen de cualquier tipo de indicativo. Ni siquiera por iniciativa propia de uno de los tres países involucrados. Qué cosas, no: mientras algunos Estados se lo toman muy en serio y establecen pomposas señaléticas, en otros sencillamente su concreción es igual a cero. A veces por inaccesibilidad del terreno, a veces por desacuerdo entre las partes, a veces por simple dejación -como si pensaran que no hubiese locos interesados en el tema, ja-.

En África hay varios ejemplos. Uno de ellos: en la cumbre del monte Sabyinyo debería haber algo que indique la triple frontera entre Rwanda,  Uganda y República Democrática del Congo. Nada. Tanto así que la voluntaria canadiense Jaime Traynor -no empecemos con que si es linda o no, gracias- logró hacer un aceptable ejercicio de calistenia en el lugar común. Otro caso que incluye a rwandeses y congoleños, claro que ahora con Burundi: el trifinio está en la confluencia de los ríos Luhwa y Rusizi, pero nadie quiere acercarse hasta allá. ¿Qué, alguna milicia? Pamplinas: todos arrancan del temible cocodrilo Gustave, residente de una isla contigua al tripoint…

La canadiense Jaime Traynor en el lugar donde se unen Rwanda, Uganda y la República Democrática del Congo (Fuente)

En otras ocasiones tendrían mala fortuna: si bien el trifinium entre Argelia, Níger y Libia dejó de ser difuso al ratificarse las fronteras en 1985, no se podría demarcar con un monumento. ¿Razón? El sector tripoint del monte Derouel el Djemel está lleno de dunas móviles. Así no hay hito que resista los embates del Sahara (cosa que sí pudieron lograr en un terreno tan desértico como Omán – Yemen – Arabia Saudita, pero con arenas más firmes[34]).

Dunas móviles en el trifinium entre Argelia, Libia y Níger en pleno Sahara (Fuente)
Trifinium entre Yemen, Omán y Arabia Saudí (Fuente)

De hecho, son muy pocos los hitos que marcan trifinios en África. Quizás el más llamativo sea el punto norte de unión entre Mozambique, Sudáfrica y Swazilandia: una obra de mampostería más que decente.

Trifinium entre Swazilandia, Sudáfrica y Mozambique (Fuente)

 

10. Con un toque vintage

Pedazo de manjar para todos aquellos que gozamos con la geopolítica y con la vexilología: ¿cuáles son las banderas que se aprecian en esta foto de, aproximadamente, 1940? Algo se ve como la actual de Mauritania y la clásica de Reino Unido. No creo que sea mucha pista: este hito corresponde al actual trifinium entre República Centroafricana, República Democrática del Congo y Sudán del Sur. Ahí estaría situado este auténtico peñón que, según muchos sitios de debate, corresponde al hito tripartito más grande del mundo. Pero bien digo: “estaría”. Lo digo en condicional, infelizmente: no existen evidencias actuales sobre su existencia. En un simple vistazo a Google Maps, nada se aprecia de este macizo. Similar cosa ocurriría con esta vieja fortaleza colonial francesa que, si bien no está exactamente en Madaha Djallelo que es el sitio del tripoint, indicaría el encuentro entre Djibouti, Etiopía y Somalia.

Vieja fortaleza colonial francesa que, si bien no está exactamente en Madaha Djallelo que es el sitio del tripoint, indicaría el encuentro entre Djibouti, Etiopía y Somalia (Fuente)
Frontera entre lo que hoy es Afganistán, Irán y Pakistán en 1896 (Fuente)

En Asia también existen hitos tripartitos bien ancianos: la imagen es la evidencia de que en 1896 se delimitó el antiguo estado de Afganistán, que tenía influencia británica, con sus vecinos de Persia (actual Irán), pretendidos además por los rusos. En ese tiempo seguramente ni pensaron -¿o sí?- en que ese monolito de la cima de la montaña Kuh-i-Malik Siah se transformaría en el posterior tripoint antre afganos, iraníes y Pakistán. Cuentan que el pedregal todavía está – yo tengo miopía y astigmatismo, así que quizás otro logre divisarlo en la foto de abajo -. También de esa época es el vetusto hito en el paso Zulfikar, lugar en el que hoy convergen Afganistán, Irán y Turkmenistán. ¿Existirá aún? Dicen que sí, pero para cerciorarse habría que arriesgarse a algún talibán descolgado, a algún fanático de Ahmadineyad o a algún heredero de Türkmenbaşy y su Ruhnama. Mejor me quedo en mi casita…

Lugar actual de la trifinium entre Afganistán, Irán y Pakistán (Fuente)
Trifinium entre lo que hoy es Afganistán, Irán y Turkmenistán. La foto es del año 1885 (Fuente)

 

11. Trifinium sin acuerdo

Si a veces es muy difícil -o imposible- que dos naciones se pongan de acuerdo en muchos aspectos, peor se pone la cosa cuando hay tres en juego. No es nuevo que un trifinium esté en medio de la intención de cada quien para imponer sus condiciones territoriales -por supuesto que privilegiando lo que más le convenga o le plazca-. Imaginen este ejemplo: si les digo “Corea del Norte”, de aquí en más parece todo chungo. Pues sus vecinos tampoco son ninguna tacita de leche: China y Rusia.

Es tal el desacuerdo que se establece sobre la zona común del río Tumannaja que, dependiendo de la interpretación, podría existir un tripoint o bien un triline, tal como ocurre en el condominium de Bélgica y Luxemburgo (punto 6). El don señor Jan Krögh -qué haríamos sin él- hizo un estudio acabado de la compleja situación, además de darse el tiempo de visitar uno de los dos hitos tripartitos. ¿Cómo dos? Se los advertí: es muy alambricado este asunto. De lo poco que lograron acordar fue la construcción de un monolito cada uno por su lado. Pero en el lado chino se acordó sólo un hito binacional. Se supone que en el sector norcoreano hay uno tripartito igual que en Rusia, pero es más fácil que todos mis lectores aprendan swahili antes que pasar para allá. Obviamente ninguno de ellos está en el lugar exacto del tripoint. Si es que hay uno…

Uno de los 2 hitos tripartitos en el trifinium entre Rusia, China y Corea del Norte (Fuente)

 

12. Récords tripartitos

Michael Phelps las recorrería en 1:29,58 segundos, según un cálculo proporcional a su mejor marca en 200 metros libres en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Un registro de récord para unir otro récord: el de la distancia más corta entre tripoints del planeta. Para eso, el astro estadounidense debería viajar hasta la confluencia de las vaguadas de los ríos Kwando y Zambeze, lugar donde está el trifinio entre Namibia, Zambia y Botswana. De ahí parte su nado -si es que retorna a la actividad y si es que no le da cosa meterse a las aguas fluviales- hasta el punto perpendicular entre el camino de Pandamatenka y la línea media del Zambeze, en donde convergen Botswana, Zambia y Zimbabue. En total son 174 metros. Siempre y cuando exista ese trazo, ya que el gigante Diego González -mi pasión por la geopolítica creció gracias a su trabajo, qué grande es- alertó sobre la remota existencia del único cuadrifinium del orbe. Pero eso daría para otro récord.

¿Se acuerdan del trifinium entre Noruega, Finlandia y Rusia? Ah, sí: ese mismo en el que no se puede girar (punto 2). Aquel punto tiene otra particularidad: si hubiese estado seiscientos metros más al norte, sería el trifinio más septentrional del mundo. Aquel honor también lo comparten Noruega y Finlandia, claro que junto con Suecia: en el Treriksröset sí se puede dar una vueltita sin problemas, aunque sin caerse al agua para no ganarse una gripe. ¿Y la triple frontera más al sur del mundo? Es el trifinium entre Brasil, Argentina y Uruguay, representado en el punto A de la imagen. Los charrúas reclaman la posesión de la isla contigua al tripoint porque Brasil instaló un hito en el extremo sur de la isla en 1862. Por eso no se puede decir que es hito tripartito más sureño del planeta (ése sería el monolito de Mozambique, Sudáfrica y Swazilandia que vimos anteriormente en esta entrada).

Trifinium entre Noruega, Suecia y Finlandia, el más septentrional del mundo (Fuente)
Mapa del trinifium entre Argentina, Brasil y Uruguay (Fuente)
Hito construido por Brasil en 1862 en el sur de la isla contigua al trifinium entre Brasil, Argentina y Uruguay (Fuente)

Por último, ¿recuerdan que en el punto 4 advertí la diferencia entre “altura” y “altitud”? Pues ahora vemos lo segundo: sólo capacitados montañistas podrían alcanzar el trifinio más alto del planeta: el punto este de China – India – Nepal, situado en el pico Jonsong. Otro tema desarrollado antes por el González bueno (?): está a 7.462 metros sobre el nivel del mar. ¿Tendrá hito? Como dice Dieguito en su reporte: “Sube tú a ocho mil metros a poner una piedra de cien kilos si tienes narices, anda”. Tiendo a pensar que monolitos con mucha altitud hay pocos. Como el que comparten Chile, Perú y Bolivia, a casi cuatro mil metros sobre el nivel del mar. Por el lado chileno está la localidad de Visviri. Y los otros dos países comparten un pequeño pueblo llamado Tripartito. Sí: “Tripartito”. Al fin y al cabo, eso fue lo que nos convocó en estas entradas, ¿verdad?

Trifinium entre Chile, Bolivia y Perú (Fuente)

RESEÑA

Coke González es un periodista chileno. Más allá de que su especialidad es el deporte, siempre se ha apasionado por la geopolítica. Las banderas y las fronteras han sido su pasión incesante. Más de él en su biografía en la wiki. Su cuenta de twitter es @coke_deportes.

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34 comentarios

  1. Hay tantas entradas que me pongo a leer y termino aprendiendo mucho mas de lo que esperaba…. que bonito cuando lees algo y te trasnporta a otros lugares. Me encanta este blog definitivamente !

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  2. MUY INTERESANTE! No tenia ni la mas mínima idea de esto, del nombre, del concepto, como funcionaba, donde lo había. Siempre se aprenden cosas nuevas, muchas con este post. Me gustó mucho.

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  3. Lolombia no tiene unos lindos Trifinium? uno quedaria en el parque nacional la paya , entre Lolombia, Ecuador y Peru; y otro en Guainia, donde confluyen Lolombia, Brasil y venezuela . Estan marcados?

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  4. Coke, después de 1 día de publicada tu entrada, tenemos varias conclusiones: 1. Los chilenos no dejan comentarios en tu texto a pesar de que son los que más lo leen. 2. Los colombianos amaron tu entrada. 3. La concurrencia pide los trifinia colombianos… ¿Te le mides?

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  5. A todos, miles de gracias. A quienes escriben (ojalá sean más) y los que no. Para los amigos colombianos, la aclaración: poseen tres tripoints y son todos acuáticos.

    El primero, en el río Solimões, que separa a Brasil y Perú, y en línea perpendicular en el agua forma el tripoint con la línea que separa a Leticia (Colombia) con Tabatinga (Brasil).

    El segundo, sobre el río Negro, de manera perpendicular con la frontera entre Brasil y Venezuela (cercana a la piedra del Cucuy).

    Y el tercero, sobre el río Putumayo, justo al frente del Fuerte Güeppi (perteneciente a Perú). El tripoint se forma con la línea perpendicular entre el Putumayo y el río Güeppi. Del lado peruano hay un hito llamado “Boca Güeppi”, pero no encontré ninguna foto. ¡Saludos!

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    • Vea pues, don Coke le dijo “Solimões”. Acá en Colombia le decimos “Amazonas”… Creo que ningún colombiano sabría de qué río hablas si le dices “Solimões”. Y tienes razón, complicado lo de los hitos en los tripoints en la mitad de los Ríos Amazonas, Negro y Putumayo… con bastante caudal los 3.

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  6. “El río Solimões es un largo río brasileño, el tramo del río Amazonas comprendido entre la triple frontera Brasil-Colombia-Perú y la ciudad de Manaos. Su curso discurre enteramente por el estado de Amazonas.

    Comienza en el Perú y al entrar en Brasil, en el municipio de Tabatinga, recibe el nombre de Solimões.

    Recorre las ciudades de São Paulo de Olivença, Amaturá, Santo Antônio do Içá, Tonantins, Jutaí, Fonte Boa, Tefé, Coari, Codajás, Anamã, Anorí, Manacapuru, totalizando aproximadamente 1.700 km hasta llegar a Manaos, donde al encontrar el río Negro, recibe el nombre de río Amazonas.”

    Tomado de la Wiki.

    No tuve en cuenta a Leticia porque me parecio que no hacia Trifinium.

    Gracias Coke y Gracias a todos los amigos.

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  7. Este post me recordó a un capítulo de los Simpsons en el que la familia viaja a un lugar que se llama “Five corners” que es el lugar donde confluyen 5 estados de los USA.

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  8. Gracias por el interesante relato, hay otro “trifinium” el sitio conocido como “Tres Banderas” en donde confluyen las fronteras de México, Guatemala y Belize, accesible desde Chetumal, Quintana Roo, en México, por una brecha en la selva…
    Saludos desde Comitán ,Chiapas, México

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  9. Hola!!!!! Soy un recién llegado al blog y espero aprender mucho de él, pues también soy amante de la historia y los lugares no convencionales. Revisando el artículo muy bueno por cierto, faltaría otra entradas obligada. El primero sería el trifinio del Parque Nacional Montecristo que une a Guatemala, Honduras y El Salvador.

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  10. […] Antes de irme, dos cosas: 1. Pronto llega una entrada sobre la vida cotidiana en medio de la guerra en Sana’a, la capital de Yemen, escrita por uno de los blogueros más famosos de Yemen. Pendientes porque está alucinante. 2. Si les gustó el tema de las triples fronteras pásense por esta entrada que escribió Coke hace unos años titulada: “Trifinia: Los lugares donde tres países se vuelven uno“. […]

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