Como les conté en mi entrada pasada sobre Teherán, los primeros destinos que quería visitar en el viaje de diciembre y enero pasado colapsaron por múltiples razones. Uno de esos destinos era Azerbaiyán pero para conseguir la visa tenía que hacer 2 cosas: 1. Conseguir una carta de invitación del gobierno azerí y 2. Enviar el pasaporte a México para que me pusieran la visa en el pasaporte. Después de analizar el asunto, decidí que mejor lo dejaba así y me iba para lugares donde sí quisieran no sólo mi presencia sino mis escasos dólares – aunque en este caso eran mis escasos drams -. Y esos lugares fueron Armenia donde la visa la podía conseguir por Internet pagando USD 10 con mi tarjeta de crédito y Georgia donde son tan queridos que no nos piden visa a los colombianos… Pero algo hacía falta. En una región con tantos separatismos como el Cáucaso, ¿iba a ir sin visitar alguno de estos países que no son países y que tanto nos divierten y apasionan a los ñoños de las relaciones internacionales como yo? ¡No señores!

Mapa con la ubicación de las Repúblicas de Facto de Abkhazia, Ossetia del Sur y Nagorno-Karabakh en la región del Cáucaso (Fuente)

La primera opción que se me ocurrió fue Abkhazia – o Abjasia como les gusta escribirla a los viejitos sin vida sexual que trabajan en la RAE – pero en aquel momento la entrada desde Georgia estaba algo complicada… Y es entendible porque claramente a los georgianos no les gusta mucho ver una visa en el pasaporte que diga “Аҧсны Аҳәынҭқарра” – es decir, República de Abkhazia en abkhazio – cuando ese territorio es internacionalmente reconocido como suyo, ¿cierto? Y claro… un colombiano tratando de reingresar a Georgia después de haber visitado Abkhazia hubiera significado un infierno en interrogatorios y requisas en la frontera. Mejor no… deje así.

La segunda opción fue Ossetia del Sur pero sobre ese territorio sí hay mil y una advertencias sobre la seguridad y lo difícil que es cruzar la frontera.  Es más, si uno no es ruso, debe obtener una autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ossetia del Sur que se pide por correo electrónico y que, en mi caso, nunca se tomaron la molestia de contestar. Claramente no me querían por allá…  Entonces, dados los acontecimientos, la última opción era Nagorno-Karabakh. Revisé en internet, leí sobre personas que habían estado allá y resultó ser el pseudo-Estado más fácil de visitar en toda la zona. Conclusión: organicé viaje a Stepanakert, la capital de Nagorno-Karabakh y claro, yo era un niño feliz.


¿Cómo llegar?

El primer problema era cómo llegar a Stepanakert. Resulta que Nagorno-Karabakh es internacionalmente reconocido como parte de Azerbaiyán y con esto hay un pequeño problemita: el gobierno de Azerbaiyán considera cualquier visita a Nagorno-Karabakh como una entrada ilegal en territorio azerí. Traducción: Si les ven una visa o un sello de Nagorno-Karabakh en el pasaporte, no los dejan entrar a Azerbaiyán y la sanción dura hasta 3 semanas después del Apocalipsis. Y aquí va la primera recomendación: Si quieren ir a Azerbaiyán después de haber ido a Nagorno-Karabakh, simplemente saquen un nuevo pasaporte y ya está. Que no haya evidencia y solucionan el problema.

Luego viene la ruta… ¿Por dónde entrar a Nagorno-Karabakh? Resulta que aunque en Stepanakert hay un aeropuerto, ningún avión ha aterrizado allí desde que se acabaron los vuelos entre Yereván y Stepanakert con el inicio de la Guerra de Nagorno-Karabakh a finales de la década de 1980. El avión estaba descartado y, en mi concepto, era mejor porque así podría ver cómo funcionaba la frontera de un país que no es país. Ahora la pregunta era ¿por qué frontera entrar? Y la respuesta fue bastante fácil básicamente porque 2 de las 3 fronteras de Nagorno-Karabakh están cerradas. En la “frontera” con Azerbaiyán  – y pongo “frontera” entre comillas porque no está reconocida internacionalmente por ningún Estado – está lo que se conoce como la “Línea de Cese al Fuego” justo al oriente de la carretera entre Mardakert y Martuni. ¿Qué hay en esta línea? Pues no mucho, sólo los ejércitos de Azerbaiyán por un lado y de Armenia y Nagorno-Karabakh por el otro mirándose frente a frente con cara de “eres un $#&%!$&$! y te quiero lanzar 38’743.987 de misiles en la cabeza para que quedes en átomos volando por los aires y no quede de tí ni la ceniza”. Conclusión: Mejor no pasar por ahí, ¿cierto?

Carretera entre Mardakert y Martuni donde se encuentra la Línea de Cese al Fuego entre Azerbaiyán y Nagorno-Karabakh

La segunda frontera es con Irán y, como consecuencia de las buenas relaciones entre Teherán y Bakú, tampoco se puede ingresar a Nagorno-Karabakh desde territorio iraní. Conclusión: la única opción para entrar a Nagorno-Karabakh es desde Armenia, el país que lo apoyó financiera y militarmente en contra de Azerbaiyán en la guerra que los enfrentó entre 1988 y 1994 y que aún presta su ejército para garantizar que Azerbaiyán no retome el control del territorio. Y aquí otro pequeño detalle… como Armenia es el enemigo natural de Azerbaiyán, las leyes migratorias azeríes prohíben que cualquier persona que haya visitado Armenia pueda entrar a su país. Entonces, el problema no es sólo el sello de Nagorno-Karabakh en el pasaporte sino también el de Armenia que es, además, el único país desde donde se puede entrar a Nagorno-Karabakh. Mejor dicho, la única forma de entrar a Azerbaiyán después de hacer el viaje que les estoy narrando es consiguiendo un pasaporte nuevo – pero eso no es tan grave y el viaje vale la pena, así que háganle sin miedo -.

Lo ideal es salir desde Yereván, capital de Armenia, a donde yo llegué en un no sólo viejo – muy viejo – sino aterrador Boeing 727 de la aerolínea iraní Iran Aseman Airlines. Imagínense la escena: Mi pánico aéreo y yo subiéndonos en un avión hecho en los Estados Unidos y vendido a Irán  ANTES de la Revolución Iraní de 1979, para el que no se consiguen partes desde que Washington le puso el embargo a Irán hace ya décadas y que iba no sólo a despegar en medio de la noche de Teherán sino que iba a aterrizar en Yereván a -14°C en medio de una nevada y una oscuridad absoluta. Bajo mis poco flexibles estándares aéreos, esto no era más que la materialización misma de un suicidio… Claro, y habría que decir que gracias al embargo que les mencioné anteriormente, los pasajes aéreos para Iran Aseman Airlines no se pueden comprar en ningún país donde no vuele la aerolínea y, en consecuencia, tuve que pedirle el favor a mi hotel en Yereván que me los comprara y pagárselos con tarjeta de crédito desde Colombia. Pero falta más… Apenas me subí al avión había una foto de los 2 Ayatollahs colgada en la puerta de la cabina, los baños estaban amarillos luego de décadas de uso y a ese aparato le sonaba hasta la pintura. Creo que sobra decir que fue la hora y media más larga de toda mi existencia.

Como era de noche no le pude tomar foto al avión pero era justamente éste que ven en la foto (Fuente)
La foto es mala pero al fondo ven el cuadro con los 2 ayatollas y el interior del Boeing 727 que tanto me hizo sufrir de Teherán a Yereván.
La foto es mala pero al fondo ven el cuadro con los 2 ayatollas y el interior del Boeing 727 que tanto me hizo sufrir de Teherán a Yereván.

Una vez en Yereván hay varias opciones para llegar a Stepanakert. La más barata de ellas es un bus diario entre las 2 ciudades pero tiene un gravísimo problema: se demora entre 10 y 12 horas en un trayecto que no debe tomar más de 4.5 horas. Para mí estaba descartado. La segunda opción era una minivan – conocida en la región como marshrutka – pero casi ninguna tiene espacio para el equipaje y el conductor cree que su vehículo no tiene límite de capacidad así que si la minivan es para 20 personas, él no tiene ningún problema en llevar 40 ó 50. Tal vez no. La tercera opción son algunos tours que organizan en la “Embajada” de Nagorno-Karabakh en Yereván en los que lo recogen a uno, lo llevan a los lugares más importantes y lo devuelven a Yereván el mismo día por la módica suma de USD 100  ó 150… ¿Pero qué sentido tiene ir y volver el mismo día cuando uno pierde casi todo el tiempo en el trayecto? Descartada también. Finalmente, y por recomendación de Freddy el dueño del nuestro hotel en Yereván, decidimos alquilar un carro y conducir hasta Stepanakert… así iríamos a nuestro ritmo y podríamos parar las veces que nos diera la gana. Era sin duda la mejor opción. Entonces alquilamos una gran camioneta – con llantas de invierno incluidas – durante 2 días por USD 120 y salimos de Yereván a las 8.30 am con destino a Stepanakert en un recorrido que nos debería tomar 4.5 horas.


El recorrido

Y si me preguntan a mí, una de las cosas más maravillosas de ir a Nagorno-Karabakh son los paisajes que se ven en el recorrido desde Yereván y justamente por eso le voy a dedicar un aparte de esta entrada. Pero antes de empezar les muestro la ruta a través de gran parte del territorio armenio para luego atravesar el Corredor de Laçin y finalmente entrar en Nagorno-Karabakh:

Salir de Yereván es absolutamente maravilloso. No porque la ciudad sea fea, definitivamente no – y luego haré una entrada de Yereván – sino porque, al menos en invierno, la ciudad vive nublada y nieva 24 horas al día… Claro, eso sin contar los -14°C permanentes que le mortifican la existencia a un viajero desprevenido como yo que sólo quería caminar por las calles de la ciudad. Salir de Yereván implica abandonar un valle entre montañas que retiene todo el frío que viene del norte. Salir de Yereván implica además ascender en las montañas, atravesar las nubes, ver el sol por primera vez en días y, sobre todo, pasar de -14°C a 2°C en menos de 30 minutos. Ya podíamos salir del carro sin congelarnos en vida y eso, damas y caballeros, no tiene precio.

El trayecto inicia en un valle que conduce a la ciudad de Ararat a través de una autopista desesperante en la que no se puede ir a más de 50 kilómetros por hora a pesar de que bien se podrían alcanzar los 120 kilómetros sin ningún problema. Nunca entendí ese límite de velocidad. La carretera continúa hacia el sur y sigue un trayecto paralelo a la frontera con Turquía… de hecho, en algún punto hay señales que indican el desvío hacia un puesto fronterizo que fue cerrado hace más de una década y que hoy no es más que un lugar fantasma. La carretera está completamente cubierta de nieve y se nota que nadie la había recorrido al menos desde que comenzó el invierno. Luego la vía bordea la ciudad de Ararat y continúa hacia el exclave azerí de Tigranashen del que no se hace referencia alguna en la señalización vial… claro, después de la guerra, el lugar fue controlado por Armenia y las fronteras fueron eliminadas de facto.

La carretera continúa hacia el sur, esta vez paralela a la frontera con el exclave azerí de Nakhchiván para luego volver a ascender y recorrer unas montañas completamente cubiertas de nieve que, apenas se superan las nubes, brillan y se pierden en el horizonte en un blanco continuo mientras la vía – bastante angosta y no en un muy buen estado – hace zig-zags y le complica la vida a los conductores que, como yo, no estamos acostumbrados a manejar sobre la nieve y el hielo. De hecho aquí aprovecharé para darles un consejo: la carretera NO es buena y NO la limpian tan a menudo como en otros lugares de Europa. Conducir allá es un PELIGRO y si no saben hacerlo sobre hielo mejor contraten a alguien que los lleve.  Se los digo por experiencia propia… a mí me patinó el carro varias veces y en más de una ocasión estuve a punto de caer precipicio abajo. Es en serio, no subestimen el poder del hielo sobre una carretera.

La última ciudad de Armenia sobre la carretera se llama Goris y aparece en un pequeño valle rodeado por montañas. La ciudad no es muy grande pero la forma como las casas fueron construidas sobre las faldas de las montañas es sencillamente hermosa. Luego de Goris, uno sabe que está a punto de entrar en el limbo jurídico internacional llamado Nagorno-Karabakh. Los dejo con algunas imágenes del trayecto en Armenia:

De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Pequeños poblados de camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Carretera en el exclave azerí de Tigranashen
De camino entre Yereván y Stepanakert
Carretera en el exclave azerí de Tigranashen
De camino entre Yereván y Stepanakert
Iglesia tradicional armenia sobre la carretera
De camino entre Yereván y Stepanakert
Poblado de Yeghegnadzor en la vía de Yereván a Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Poblado de Yeghegnadzor en la vía de Yereván a Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Monumento que marca el punto más alto de la carretera
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Desvío hacia la población de Meghri en la frontera con Irán
Panorámica de la ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Panorámica de la ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia en la vía a Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Ciudad de Goris en Armenia
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
De camino entre Yereván y Stepanakert
Y unos 20 minutos después de Goris, finalmente el ingreso al Corredo de Laçin
Y unos 20 minutos después de Goris, finalmente el ingreso al Corredo de Laçin

Y en este lugar hay una de esas curiosidades geopolíticas que tanto nos gustan en este blog. Resulta que el Corredor de Laçin pertenece oficialmente a Azerbaiyán pero, al ser la única vía de acceso hacia Nagorno-Karabakh, la zona fue ocupada por Armenia desde la Guerra de Nagorno-Karabakh. Entonces esto funciona así: Uno sale de Goris por territorio armenio hasta el lugar donde debería estar la frontera con Azerbaiyán… una frontera que no está señalizada ni custodiada y que, en consecuencia, hace que uno salga de Armenia sin que le sellen el pasaporte y entre ilegalmente al Corredor de Laçin en Azerbaiyán sin siquiera haberse enterado. Para continuar con todas estas disfuncionalidades fronterizas, después de recorrer unos 20 minutos más por territorio azerí pero controlado por Armenia, finalmente se llega al puesto fronterizo de la República de Nagorno-Karabakh. ¿Qué? ¿Pero luego Nagorno-Karabakh y Armenia no limitaban entre sí? Pues resulta que no.  Nagorno-Karabakh está completamente rodeado por Azerbaiyán pero, desde la guerra, Armenia controla todo el territorio entre Nagorno-Karabakh y su territorio. Mejor dicho, para que entendamos esta diarrea mental les muestro dos mapas:

File:Location Nagorno-Karabakh2.png
Territorio del Óblast Autónomo de Nagorno-Karabakh que existió durante la Unión Soviética y que pretendió la independencia en la Guerra de Nagorno-Karabakh entre 1988 y 1994 (Fuente)
Sobre el mapa original de Nagorno-Karabakh aparecen 2 colores diferentes: el más claro muestra el territorio actual de la República de Nagorno-Karabakh (incluídas las zonas azeríes ocupadas entre el territorio original y la frontera con Armenia). Las zonas en color naranja corresponden a los territorios originalmente pertenecientes al Óblast Autónomo de Nagorno-Karabakh pero que están ocupados por el ejército de Azerbaiyán desde la guerra (Fuente)

La frontera

Y llegamos al lugar más esperado: la frontera de Nagorno-Karabakh que en principio es con Azerbaiyán pero que en este momento es con los territorios azeríes ocupados por Armenia. Atravesando el Corredor de Laçin, la carretera empieza a descender hacia un pequeño riachuelo que marca el inicio de uno de estos países que no existen. Primero aparece una señal en armenio, ruso e inglés que dice: Dear Friends. Welcome to the Republic of Nagorno-Karabakh. You are kindly requested to present travel documents for passport and visa control. Thank you for your understanding. Al fondo una más de las pequeñas iglesias que se ven por toda la zona, una casa rosada sobre el río que pareciera recoger el agua para algún acueducto de la zona, las banderas de Armenia y Nagorno-Karabakh y finalmente, al otro lado del río, el puesto fronterizo. En el lugar no hay barreras ni cercas… sólo una pequeña casa con los oficiales de migración de Nagorno-Karabakh y el baño más sucio y maloliente que haya visto en mi vida – y créanme, en Kenya hay unos que te hacen vomitar -.

Al llegar al puesto migratorio un policía hace señas para que nos detengamos. Estaciono el carro frente a unas pequeñas vallas que tenían toda la información básica de Nagorno-Karabakh en varios idiomas, tomo los pasaportes y me dirijo a la ventanilla donde me estaban esperando. El oficial me mira, me pregunta algo en armenio y yo le contesto en inglés que no hablo armenio. Él sonríe, me pide los pasaportes en un inglés bastante básico y anota nuestra información en un cuaderno. No había computadores, no había sellos, no había nada… sólo un cuaderno. Luego de tomar nuestros datos, me da un papelito de unos 5×2 centímetros con la dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores en Stepanakert donde tenía que ir a tramitar las visas, me devuelve los pasaportes y me dice: Welcome! Eso era todo. Con el simple hecho de anotar nuestros datos en el cuaderno ya nuestra entrada en Nagorno-Karabakh era legal… Cosa extraña, ¿no creen?  Los dejo con algunas fotos del lugar.

Señal de bienvenida a Nagorno-Karabakh
Señal de bienvenida a Nagorno-Karabakh
Señal de bienvenida a Nagorno-Karabakh
Señal de bienvenida a Nagorno-Karabakh
Bajando hacia la frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Bajando hacia la frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Información sobre Nagorno-Karabakh en la frontera
Acueducto en la Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Acueducto en la Frontera entre Azerbaiyán y Nagorno-Karabakh pero que en realidad es entre Armenia y Nagorno-Karabakh porque los territorios del Corredor de Lachin están ocupados por las tropas armenias
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Banderas de Armenia y Nagorno-Karabakh en la frontera
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Un buen señor barriendo la Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Khachkar en la frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Khachkar en la frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Acueducto en la Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Acueducto en la Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Frontera entre Armenia y Nagorno-Karabakh
Papelito con la dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores en Stepanakert

Y entramos a Nagorno-Karabakh. El paisaje era el mismo de Armenia pero el ambiente se sentía diferente. Los pequeños pueblos eran un poco más desorganizados y ahora aparecían publicidades de Pepsi, Coca-Cola, empresas de telefonía celular o Snickers que no había visto en Armenia. Y ese sería mi primer gran choque… ¿Qué hacía Estados Unidos vendiendo Snickers en un pueblo perdido en la mitad de la nada en un país que no es país? Pues ahí tienen… si hay plata de por medio, los gringos estarán ahí metidos. No era nada nuevo.


Shushi

La carretera continúa entre montañas y el primer poblado con un tamaño considerable que aparece es Shushi, un famoso centro vacacional para deportes de invierno durante la época soviética y una de las ciudades más importantes de la historia del Cáucaso. Y Shushi era un lugar que yo quería visitar… no por su historia antigua sino porque fue el lugar de las mayores batallas durante la Guerra de Nagorno-Karabakh. Cuentan los testigos que el ejército azerí bombardeó repetidamente la ciudad, destruyó la mayoría de edificios y asesinó o expulsó a gran parte de la población armenia que la habitaba.  Posteriormente con la Toma de Shushi en 1992, la composición de la ciudad volvió a cambiar, se expulsó a la población azerí y hoy en día es exclusivamente armenia.

Shushi resultó ser una ciudad pequeña ubicada en la cima de una montaña y rodeada por una muralla que se ve hermosa pero que poco podría hacer para defenderla de los ataques enemigos. La mayoría de edificios habían sido reconstruidos y unos pocos aún estaban destruidos por los bombardeos pero lo más impactante es que no se veía ni un alma en las calles. Eso sí, había monumentos en todas partes y nieve, mucha nieve en las calles del pueblo. Parecía un pueblo fantasma donde ni las calles eran usadas… era uno de esos pueblos que muestran en las películas donde alguna vez hubo vida pero después de alguna catástrofe, guerra o invasión alienígena, todo el mundo se fue. Era un pueblo hermoso pero muerto.

Y recorriendo las calles de Shushi me pasó una de las cosas que más me marcó en mi visita a Nagorno-Karabakh. Luego de adentrarme algunas cuadras vi un letrero que decía Karabakh Tourism Information. Era domingo y pensé que estaría cerrado… pero no. Me estacioné, caminé entre la nieve – que llegaba a unos 20 centímetros de altura – hasta la entrada y una joven de unos 25 años brincó – sí, literalmente brincó – de su silla detrás de un escritorio y se apresuró a saludarme. Su cara denotaba una felicidad extrema y su sonrisa alumbraba el lugar. Yo no entendía qué había pasado hasta que me pidió que firmara el libro de visitantes y ahí todo tuvo sentido. A la buena señora le pagan por dar información a los turistas pero, según el libro de visitantes, el turista anterior había estado en el lugar el 28 de SEPTIEMBRE de 2013. Traducción: nuestra amiga se había sentado en esa oficina durante 3 meses sin que NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE fuera a pedirle información. ¿Se imaginan un trabajo más tedioso en todo el planeta? En todo caso y como consecuencia de la emoción que le produjo ver a 3 turistas en su oficina, esta mujer sacó libros, afiches, folletos y cuanta cosa pudo sacar sobre Nagorno-Karabakh y me las dio. Me acuerdo que incluso me dio un par de folletos en ruso y cuando le dije que no tenía ni la más remota idea de hablar ruso me dijo: it doesn’t matter… the pictures in the brochure are amazing!  Al salir de la oficina de turismo, tenía folletos que me daban planes para 132 días en Nagorno-Karabakh… era una lástima que yo sólo fuera a estar 2. Pero tranquilos, eso nunca se lo dije a la buena señora que me atendió para no dañarle su felicidad.  Los dejo con algunas imágenes de Shushi:

Carretera entre la frontera y Shushi
Carretera entre la frontera y Shushi
Calle principal de Shushi, Nagorno-Karabakh
Calle principal de Shushi, Nagorno-Karabakh
Iglesia en Shushi, Nagorno-Karabakh
Iglesia en Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Celebración de la "Independencia" de Nagorno-Karabakh en Shushi
Celebración de la “Independencia” de Nagorno-Karabakh en Shushi
Ruinas de la guerra en Shushi, Nagorno-Karabakh
Ruinas de la guerra en Shushi, Nagorno-Karabakh
Ruinas en Shushi, Nagorno-Karabakh
Ruinas en Shushi, Nagorno-Karabakh
Alcaldía de Shushi, Nagorno-Karabakh
Alcaldía de Shushi, Nagorno-Karabakh
Oficina de Turismo de Shushi, Nagorno-Karabakh
Oficina de Turismo de Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Alcaldía de Shushi, Nagorno-Karabakh
Alcaldía de Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Shushi, Nagorno-Karabakh
Murallas de Shushi, Nagorno-Karabakh
Murallas de Shushi, Nagorno-Karabakh
Murallas de Shushi, Nagorno-Karabakh
Murallas de Shushi, Nagorno-Karabakh
Tanque de la Guerra de Nagorno-Karabakh en Shushi
Tanque de la Guerra de Nagorno-Karabakh en Shushi

Stepanakert, la capital

Luego de menos de una hora en Shushi en la que vimos todo lo que había que ver, había llegado el momento de abandonar el pueblo y conducir hacia Stepanakert, la capital de Nagorno-Karabakh. Lo curioso del asunto es que si bien uno puede ver Stepanakert abajo en la distancia desde Shushi, los 12 kilómetros que separan a las 2 ciudades se recorren casi en 30 minutos porque la carretera no es más que una sucesión de curvas que hacen imposible acelerar a más de 30 kilómetros por hora.

Y después de algo más de 5 horas de recorrido, una señal que decía Stepanakert en armenio, ruso e inglés aparecía ante nuestros ojos. Lo había logrado… estaba en la capital de un país que no existe y yo era un niño absolutamente feliz. ¿Y es que cuántas personas pueden decir que han estado en Stepanakert? Más aún, ¿cuántos colombianos pueden decir que han estado en Stepanakert? Podría decir casi con completa seguridad que no llegamos a 10 – y eso que conmigo iban 2 más -.

Stepanakert es bastante más grande que Shushi pero aún así es una ciudad pequeña.  4 ó 5 edificios no muy altos en el centro y luego casas de 1 ó 2 pisos de altura, muchos árboles, zonas verdes en la mitad y montañas al fondo. Al entrar a la ciudad un aire de oscuridad se apodera del panorama… Y no es que no haya sol, de hecho hay mucho, pero las construcciones grises sumadas a los árboles secos del invierno le dan un tono bastante lúgubre al lugar. Incluso me atrevería a decir que lo que sentí apenas entré a Stepanakert fue como si me hubiera devuelto en el tiempo a la época comunista de la Unión Soviética… por alguna razón pensé “esto es lo que se debería sentir cuando uno llegaba a Moscú durante la Guerra Fría o a Tiráspol en Transnistria hoy en día”. No es una ciudad fea, simplemente es una ciudad que se percibe extremadamente gris y con un aire a comunismo que se ve en las construcciones y en las múltiples estatuas, esculturas y parques y que de alguna forma transporta en el tiempo.

Panorámica de Stepanakert desde la carretera que desciende desde Shushi
Panorámica de Stepanakert desde la carretera que desciende desde Shushi
Panorámica de Stepanakert desde la carretera que desciende desde Shushi
Panorámica de Stepanakert desde la carretera que desciende desde Shushi
Panorámica de Stepanakert desde la carretera que desciende desde Shushi
Panorámica de Stepanakert desde la carretera que desciende desde Shushi
Descendiendo hacia Stepanakert
Descendiendo hacia Stepanakert
Descendiendo hacia Stepanakert
Descendiendo hacia Stepanakert
Descendiendo hacia Stepanakert
Descendiendo hacia Stepanakert
Entrada a Stepanakert, capital de Nagorno-Karabakh
Entrada a Stepanakert, capital de Nagorno-Karabakh
Entrada a Stepanakert, capital de Nagorno-Karabakh
Entrada a Stepanakert, capital de Nagorno-Karabakh

La primera parada obligatoria para cualquier persona que visite Stepanakert es la Plaza del Renacimiento que sirve como centro no sólo geográfico sino administrativo de la ciudad. En sus costados se encuentran ubicados el Palacio Presidencial de Nagorno-Karabakh, la Asamblea Nacional, las oficinas del gobierno, la sede de la Asociación de los Veteranos de la Guerra de Nagorno-Karabakh, algunos ministerios, el teatro municipal y la oficina principal del ArtsakhBank – es decir, el Banco de Nagorno-Karabakh en armenio -. Además, al menos durante mi visita, 2 elementos adicionales adornaban la plaza; primero, un gran árbol de navidad justo al frente del Palacio Presidencial y, segundo, dos grandes banderas de Nagorno-Karabakh, una en la fachada del teatro municipal y la otra sobre el lado de un edificio de oficinas gubernamentales.

Imponente no es una palabra que usaría para describir la Plaza del Renacimiento… pero claro, es Nagorno-Karabakh así que esa plaza es lo más imponente que van a encontrar. Es linda, sí, pero le falta gente y le falta sabor. Una que otra persona camina como perdida por ahí pero no hay cafés, no hay almacenes, no hay restaurantes, no hay mucho más que edificios gubernamentales y wi-fi gratis… sí señores, quién lo iba a creer, wi-fi gratis en la plaza principal de un país que no existe. Ahora, a pesar de no haber mucho, tengo que decir que el contraste del palacio presidencial con las banderas de Nagorno-Karabakh ondeando y las montañas al fondo lo podríamos catalogar como ambrosía para un amante de las disfuncionalidades geográficas de este planeta como yo.  Les muestro la Plaza:

Oficinas del gobierno de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Oficinas del gobierno de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Panorámica de la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Panorámica de la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Oficinas del gobierno de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Oficinas del gobierno de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Banco de Artsakh
Banco de Artsakh
Memorial a los Mártires de la Guerra de Nagorno-Karabakh
Memorial a los Mártires de la Guerra de Nagorno-Karabakh
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Teatro Nacional
Teatro Nacional
Parlamento de Nagorno-Karabakh y Hotel Armenia en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh y Hotel Armenia en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Memorial a los Mártires de la Guerra de Nagorno-Karabakh
Memorial a los Mártires de la Guerra de Nagorno-Karabakh
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Palacio Presidencial en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Stepanakert vista desde la Plaza del Renacimiento con el Estadio al fondo
Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Parlamento de Nagorno-Karabakh en la Plaza del Renacimiento de Stepanakert
Plaza del Renacimiento de noche
Plaza del Renacimiento de noche
Plaza del Renacimiento de noche
Plaza del Renacimiento de noche
Plaza del Renacimiento de noche
Plaza del Renacimiento de noche

Y aquí seamos honestos. Después de la Plaza del Renacimiento, lo único que queda por hacer en Stepanakert es caminar las escasas calles que hay en los alrededores y visitar algunos de los monumentos que hay en la ciudad…Y en mi concepto hay únicamente 2 que vale la pena ver. El primero de ellos es lo que se conoce como el “Complejo Memorial de Stepanakert” que se encuentra en la entrada a la ciudad desde Shushi al frente del hospital – que, por cierto, se está cayendo a pedazos -. El Complejo Memorial se divide en 3 partes claramente diferenciadas. La primera fue construida en 1945 por el gobierno comunista de la Unión Soviética para honrar a los cerca de 22.000 habitantes de Nagorno-Karabakh que murieron durante la Gran Guerra Patriótica – nombre con el que se conoció a la Segunda Guerra Mundial en la Unión Soviética – y está marcado por símbolos típicamente comunistas como la hoz y el martillo ubicados sobre una torre. La segunda parte fue construida después de 1994 por el Gobierno de Nagorno-Karabakh para honrar a las víctimas de la guerra con Azerbaiyán y está compuesta por elementos mucho más tradicionales como máscaras y figuras originarias de las zonas altas del Cáucaso. Y la última parte es el cementerio donde están enterrados los soldados que murieron luchando por la independencia de Nagorno-Karabakh entre 1988 y 1994. La mayoría de las lápidas del cementerio son hermosas y cuentan la historia de cada uno de sus muertos… además, las lápidas empiezan en la parte alta de la colina y descienden hasta perderse en el bosque ubicado en la parte inferior. Es un lugar pequeño pero con una importancia simbólica altísima para la gente de Nagorno-Karabakh. Les muestro:

Hospital frente al complejo memorial de Stepanakert
Hospital frente al complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert
Cementerio en el Complejo memorial de Stepanakert

El segundo monumento que vale la pena ver… no por majestuoso sino por tierno, es el famosísimo “Tatik u Papik” que significa literalmente “Mamá y Papá”. Algunas personas también le atribuyen el nombre de “Nosotros somos nuestras montañas” y es el símbolo nacional de Nagorno-Karabakh. La historia habla de la unión entre los pobladores del territorio y sus montañas y por eso el homenaje que le rinden con este monumento… Es más, por si no sabían, la palabra “Nagorno” significa literalmente “Montañoso” haciendo el nombre del país sea el Karabakh Montañoso. Pero bueno, si hay algo que van a ver en cualquier souvenir de Nagorno-Karabakh es este monumento… está en la visa que le ponen a uno en el pasaporte, en los llaveros, en los magnetos para la nevera, en las manillas, en platos, en vasos… en todo. Ahora, siendo el monumento más importante del país, lo que uno no se explica es cómo lo hicieron tan pequeño al punto que el único adjetivo que se me ocurre cuando hablo de él es tierno. Les muestro:

Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
Monumento "Nosotros somos nuestras montañas" en Stepanakert
Monumento “Nosotros somos nuestras montañas” en Stepanakert
VISA NK
¿Ven el fondo de la visa? Sí señores, es el monumento en cuestión

Para terminar…

¿Y qué tal si para terminar damos un pequeño paseo por las calles de Stepanakert para que tengan una mejor idea de la ciudad? Los dejo entonces con algunas de las fotos que tomé caminando por esta pequeña, pequeñísima pero encantadora y sobre todo extraña ciudad. Y digo extraña porque después de haber visitado 64 países del mundo, es la única que me ha encantado a pesar de estar vacía y hacerme sentir que estoy en otra época. Supongo que tiene que ver con el hecho de que es la capital de un país que no es país pero que aún así existe… Los dejo con las fotos:

Park Hotel en Stepanakert
Park Hotel en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Parte trasera del Palacio Presidencial
Parte trasera del Palacio Presidencial
Sede del Partido Democrático de Nagorno-Karabakh
Sede del Partido Democrático de Nagorno-Karabakh
Ministerio en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Ministerio en Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Alcaldía de Stepanakert
Alcaldía de Stepanakert
Alcaldía de Stepanakert
Alcaldía de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Supermercado en el Centro de Stepanakert
Supermercado en el Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Televisión Nacional de Nagorno-Karabakh
Televisión Nacional de Nagorno-Karabakh
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Centro de Stepanakert
Ministerio de Relaciones Exteriores de Nagorno-Karabakh
Ministerio de Relaciones Exteriores de Nagorno-Karabakh
Ministerio de Relaciones Exteriores de Nagorno-Karabakh
Ministerio de Relaciones Exteriores de Nagorno-Karabakh
Kurkut: Dícese del plato típico de Nagorno-Karabakh que está hecho con cebada y cerdo y que produce un malestar estomacal en cualquier extranjero que lo coma que dura 7 días
Y ésta es una sopa tradicional de Nagorno-Karabakh que no me acuerdo cómo se llama pero que es básicamente agua con muuuuuuuuuuuuucha grasa y unos pedazos de cerdo adentro. La verdad tampoco es muy agradable que digamos.

Bueno, y creo que eso es suficiente por hoy.  Espero que hayan disfrutado este viaje corto a Nagorno-Karabakh y si pueden, péguense el viaje porque es un lugar que vale MUCHO la pena. Nos vemos en una próxima oportunidad y, como siempre, ¡adiós pues!

PD: Si les gustó la entrada, péguenle una meneadita aquí  🙂