En diciembre y enero pasado decidí que era hora de abandonar la Europa Occidental que siempre me había acogido en mis vacaciones y aventurarme en la Europa Oriental que tanto me llamaba la atención. Y es que tengo que confesarlo, para un amante de la historia del comunismo como yo, Europa Oriental era simplemente la tierra prometida. Yo ya había ido a Tirana en Albania que era tal vez el país que más me llamaba la atención (y pueden leer sobre mi viaje a Tirana en esta entrada), pero había llegado el momento de ver el resto de Europa Oriental… Había llegado el momento de ver esos países a los que un ser andino tropical como yo pocas veces va: la antigua Yugoslavia. ¿Había mejor plan? No lo creo.

Ahora, en el momento de la planeación del viaje, uno de los factores determinantes fue: ¿dónde vamos a pasar navidad y año nuevo? Según el itinerario, navidad sería en Tbilisi, Georgia – y con eso rompía mi regla de no pasar navidad en un país cristiano… hubiera preferido hacerlo en Irán pero no hubo más que hacer – y año nuevo sería en Podgorica, Montenegro. Había otra opción y era pasarlo en Pristina, Kosovo pero el razonamiento fue: ellos acaban de salir de una guerra, la economía no debe estar muy bien… además Podgorica es más grande y debe tener más cosas que hacer. ¡GRAVE ERROR! Hubiera preferido mil veces pasar año nuevo en Pristina… pero así es la vida. Ahí estaba yo saliendo desde Skopje en Macedonia un 30 de diciembre hacia Podgorica en un viaje que duraría 8 horas a través de los territorios de Kosovo y Albania. Vería las zonas rurales de Kosovo y sus mezquitas, vería los paisajes del norte de Albania y los búnkeres construidos por Enver Hoxha en las fronteras y finalmente entraría a Montenegro por el sur en medio de montañas, lagos y paisajes alucinantes.  Yo era un niño feliz.

Pero no, el universo se encargaría de decirme que no todo es color de rosa y que ese día… ese día en particular, los Balcanes habían decidido hacerle la vida imposible a un trío de colombianos que sólo querían disfrutar de lo que Macedonia, Kosovo, Albania y Montenegro tenían para ofrecer. El caos empezó a las 6.30 a.m., media hora después de haber salido de Skopje, cuando llegamos a la frontera entre Macedonia y Kosovo y la oficial de migración macedonia nos pidió nuestros pasaportes. Y aquí hago un comentario: Yo sé que la fama de Colombia durante las últimas décadas no ha sido la mejor… pero las cosas han cambiado. Ya no nos esculcan hasta la entrepierna cuando cruzamos fronteras y en términos generales nos tratan muy bien en otros países. Pues este no sería el caso en la frontera entre Macedonia y Kosovo. Aparentemente, esta buena señora no sólo no había visto un pasaporte colombiano en su vida sino que creyó que nosotros 3 éramos la reencarnación misma de Pablo Escobar. Nos hizo bajar del carro y mientras hacía el mismo gesto que hizo Cruela de Vil cuando consiguió los dálmatas para hacer su abrigo, nos gritó – sí, gritó – que sacáramos todas las maletas del baúl y las vaciáramos sobre unas mesas que estaban al lado de la carretera.

Y aquí otra aclaración: Si usted está casado(a) con un(a) oficial de migración, haga el grande favor y dele sexo regularmente…  Todo el sexo que pueda darle para que sea una persona feliz y amable con el mundo. Un(a) oficial de migración sexualmente insatisfech(o)a es la PEOR carta de presentación para su país y es, además, la razón por la cual yo no volveré NUNCA a Macedonia. Pero esa es otra historia que luego les contaré… Por ahora retornemos a nuestra narración. Desocupamos la maleta y esta infeliz nos revisó todo, absolutamente todo, con la mayor dedicación que jamás haya visto. Calzoncillo por calzoncillo, toalla higiénica por toalla higiénica, camiseta por camiseta, media por media y regalo por regalo. Llegó al punto incluso de quitarles el plástico transparente a unas cajas de té que había comprado en Georgia y luego sacar bolsita por bolsita de té para inspeccionar que no hubiera cocaína en su interior. Claro, entre más cosas y revisaba, más se daba cuenta que cocaína NO HABÍA y eso aumentaba su ira con el mundo y con nosotros. Cuando terminó de revisar las 3 maletas, decidió que el siguiente paso era inspeccionarnos a nosotros físicamente y acto seguido gritó: follow me now! ¡Sí señora! Se le sigue si quiere. A mí me revisó un oficial de migración bastante decente que se demoró 5 segundos tocando mi ropa por encima y luego me dijo thank you. El problema fue cuando esta infeliz se llevó a mis 2 amigas a un cuarto allá adentro para revisarlas. No entremos en detalles para no inducir al vómito de los lectores… lo único que diré es que la susodicha, luego de no encontrar nada, hizo desnudar a mi amiga, bajó su cabeza hasta su entrepierna y procedió a olerle la toalla higiénica que tenía puesta. ¿QUE QUÉ? Sí señores, como lo leyeron. Ya no hay temor de Dios.

Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
No se ve bien pero el letrero blanco dice “Border Zone”. Llegamos al infierno: la frontera entre Macedonia y Kosovo.
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Vía entre Skopje y la frontera entre Macedonia y Kosovo
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio) – A la derecha se ve la mesita donde la infame esa que nos tocó por oficial de migración sacaría todas nuestras pertenencias y revisaría calzoncillo por calzoncillo
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado Macedonio)
Y después de la pseudo-violación en la frontera macedonia, finalmente abandonábamos el país rumbo a Kosovo
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)
Frontera entre Macedonia y Kosovo (lado kosovar)

Sobra decir que la aventura no había empezado bien y, para no hacer esta historia más larga, el resto del recorrido incluyó: una pequeña perdida en las carreteras de Kosovo que aumentó levemente el tiempo de viaje, un policía corrupto en Albania que apareció de la nada y exigió 20 euros para dejarnos continuar nuestro camino argumentando que él tenía el poder de detenernos si no le pagábamos y, por último, una historia similar a la que les acabo de contar en la frontera pero esta vez entre Albania y Montenegro aunque – tengo que ser ecuánime – con unos oficiales de migración bastante decentes y respetuosos que sólo estaban haciendo su trabajo y con los que no tuvimos ningún problema. Les dejo algunas imágenes:

Estación de gasolina albanesa en Kosovo
Estación de gasolina albanesa en Kosovo
Las maravillosas carreteras de Kosovo
Las maravillosas carreteras de Kosovo
Las maravillosas carreteras de Kosovo
Las maravillosas carreteras de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
Y ahora una estación de gasolina kosovar
Y ahora una estación de gasolina kosovar
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
Banderas de Albania y Kosovo
Banderas de Albania y Kosovo
Banderas de Albania y Kosovo
Banderas de Albania y Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
En algún lugar de Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Grafitti a favor de la independencia en Prístina, Kosovo
Grafitti a favor de la independencia en Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Memorial a las víctimas en una de las masacres de la guerra de Kosovo
Memorial a las víctimas en una de las masacres de la guerra de Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Prístina, Kosovo
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Autopista entre Prístina, Kosovo y Tirana, Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Frontera entre Kosovo y Albania
Bienvenidos a Albania
Bienvenidos a Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
Búnkeres construidos por Enver Hoxha en la frontera con Kosovo
Búnkeres construidos por Enver Hoxha en la frontera con Kosovo
Búnkeres construidos por Enver Hoxha en la frontera con Kosovo
Búnkeres construidos por Enver Hoxha en la frontera con Kosovo
Búnkeres construidos por Enver Hoxha en la frontera con Kosovo
Búnkeres construidos por Enver Hoxha en la frontera con Kosovo
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
Fuerzas de la ONU en Kosovo en territorio albanés
Fuerzas de la ONU en Kosovo en territorio albanés
En algún lugar de Albania
En algún lugar de Albania
Y ahora el lugar del soborno
Y ahora el lugar del soborno
Y ahora el lugar del soborno
Y ahora el lugar del soborno
Castillo en algún lugar de Albania
Castillo en algún lugar de Albania
Castillo en algún lugar de Albania
Castillo en algún lugar de Albania

Conclusión: llegamos a Montenegro casi al final de la tarde pero con la esperanza de que nos faltaba muy poco tiempo de camino. ¡Mentira! En Montenegro nos encontramos la peor carretera de la historia de la humanidad. No sólo estaba llena de huecos sino que era tan angosta que no cabían 2 carros uno al lado del otro. Entonces, si uno quería pasar y venía otro carro, tocaba salirse de la carretera, esperar que el otro pasara y luego sí continuar. ¡Cómo extrañé las autopistas de Kosovo y Albania en Montenegro! Al final, llegamos a Podgorica a las 9 de la noche cansados y con ganas de ahorcar gente.

Saliendo de Albania hacia Montenegro
Saliendo de Albania hacia Montenegro
Saliendo de Albania hacia Montenegro
Saliendo de Albania hacia Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Frontera entre Albania y Montenegro
Bienvenidos a Montenegro
Bienvenidos a Montenegro
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Carretera entre la frontera con Albania y Podgorica
Favor observar que no caben 2 carros al tiempo
Favor observar que no caben 2 carros al tiempo

Ya en el hotel, dejamos nuestras cosas y salimos a la recepción a pedir un mapa y buscar un restaurante. El dueño del hotel, un señor de unos 65 años bastante agradable y divertido, nos dio la bienvenida y luego nos dijo: “Lamento que tengan que ver mi país así”. “¿Así? ¿Así cómo?”, le pregunté. “En crisis”, contestó. “La economía está muy mal, la gente ha perdido la esperanza y probablemente este año no haya celebraciones en el año nuevo… no hay nada que celebrar”. Damas y caballeros: ¡Bienvenidos a la ciudad de la depresión generalizada! Y era cierto. Salimos a buscar un restaurante y no había un alma en las calles. Podgorica, un 30 de diciembre parecía un pueblo fantasma… Es más, lo único que faltaba eran las bolas de heno rodando por la calle principal. La escena era deplorable y provocaba cortarse las venas en ese mismo instante, minuto y segundo. Finalmente encontramos un lugar de hamburguesas y, como práctica generalizada en los Balcanes, comimos una hamburguesa con salsa tártara y una rodaja de naranja en la mitad. En Albania ya me había producido curiosidad esa hamburguesa – y náuseas de paso – y ahora la naranja volvía a atacar en Podgorica. Íbamos mal, muy mal.

Nos fuimos a dormir y los rayos del sol del 31 de diciembre nos levantaron invitándonos a explorar una ciudad que nos había odiado desde que llegamos… Pero como sólo hay bondad en nuestros corazones, decidimos darle una segunda oportunidad. Nos bañamos, tomamos la cámara de fotos y salimos esperando poder disfrutar de una ciudad que, creíamos, iba a estar llena de vida y de gente en las calles un 31 de diciembre… como cualquier otra ciudad del mundo. Y cuán equivocados estaríamos cuando, al salir, nos dimos cuenta que si hay algo que NO HAY en Podgorica es justamente eso que hace que una ciudad sea ciudad: gente. Nuevamente las calles estaban vacías y los almacenes cerrados al punto que esperábamos que apareciera un espanto en cualquier momento y nos gritara: ¡BOO!

Aún así, la única opción era recorrer la ciudad. Empezamos caminando hasta la Plaza de la República, el lugar que según todas las páginas de viajes que leímos era el centro político, económico y administrativo de la ciudad. Y es que si a uno le hablan de la “Plaza de la República”, uno se imagina una de estas grandes plazas comunistas con estatuas en la mitad, fuentes y edificios majestuosos en los costados. ¡MENTIRA! La plaza es realmente diminuta y está rodeada por edificios blancos y grises característicos del comunismo pero sin ningún tipo de agregado arquitectónico interesante. Eran básicamente cajas de 4 paredes que existían sin pena ni gloria en los costados de una plaza que sólo puede catalogarse como insignificante. Eso sí, al menos había una familia tomándose fotos con un Papá Noel que tenía el vestido desteñido y un trineo que se caía a pedazos con unos renos raquíticos al lado de un árbol de navidad decadente en una de las esquinas de la plaza. La escena era grotesca.

Edificios en el costado de la Plaza de la República en Podgorica
Edificios en el costado de la Plaza de la República en Podgorica
Plaza de la República en Podgorica, Montenegro
Plaza de la República en Podgorica, Montenegro
Fuente en la Plaza de la República de Podgorica
Fuente en la Plaza de la República de Podgorica
2014.01.01 Podgorica, ME (6)
Alcaldía de Podgorica vista desde la Plaza de la República
2014.01.01 Podgorica, ME (7)
Bandera de Montenegro en la Alcaldía de Podgorica
2014.01.01 Podgorica, ME (8)
Alcaldía de Podgorica
2014.01.01 Podgorica, ME (9)
Favor observar la cantidad de gente en los cafés al lado de la Plaza de la República en Podgorica. Era tal la multitud que casi no puedo caminar… ¡Mátenme por favor!

Entonces, como la Plaza de la República había resultado un fraude, decidimos salir raudos y veloces de ahí para ver si había algo más que ver en la ciudad. Seguimos caminando el centro y vimos la sede del Banco Central de Montenegro, algunas esculturas por ahí, muchos parques y, entre ellos, el que donó el gobierno de Azerbaiyán a Montenegro para rendirle homenaje al nunca suficientemente venerado Heydar Aliyev y finalmente, la confluencia de los ríos Morača y Ribnica en pleno centro de la ciudad.  Y aquí tengo que ser justo. Si me preguntaran si la ciudad es bonita, tendría que decir que sí… es agradable a la vista. Hay muchos parques, es muy verde y en términos generales está bien mantenida…  ¡PERO ES UN TEDIO! No hay un alma en las calles y la ciudad se siente vacía, lúgubre y abandonada. Y si a esto le suman que la ciudad es una sucesión de bloques rectangulares de apartamentos grises o blancos al mejor estilo comunista y sin alma alguna, uno termina entendiendo por qué, los pocos podgoritsanos – sí señores, ese es el gentilicio – que quedan en la ciudad viven deprimidos permanentemente. Les muestro:

Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Banco Central de Montenegro
Banco Central de Montenegro
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Oficina central de Correos
Oficina central de Correos
Parque de Azerbaiyán
Parque de Azerbaiyán
Parque de Azerbaiyán
Parque de Azerbaiyán
Parque de Azerbaiyán
Parque de Azerbaiyán
Puente en el centro de Podgorica
Puente en el centro de Podgorica
Edificios al lado del río
Edificios al lado del río
Viviendas en el centro de Podgorica
Viviendas en el centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Unión de los ríos Morača y Ribnica en el centro de Podgorica, Montenegro... El río tiene un color hermoso pero está lleno de basura y neumáticos. Es deplorable.
Unión de los ríos Morača y Ribnica en el centro de Podgorica, Montenegro… El río tiene un color hermoso pero está lleno de basura y neumáticos. Es deplorable.
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Unión de los ríos Morača y Ribnica en el centro de Podgorica, Montenegro... El río tiene un color hermoso pero está lleno de basura y neumáticos. Es deplorable.
Unión de los ríos Morača y Ribnica en el centro de Podgorica, Montenegro… El río tiene un color hermoso pero está lleno de basura y neumáticos. Es deplorable.
Unión de los ríos Morača y Ribnica en el centro de Podgorica, Montenegro... El río tiene un color hermoso pero está lleno de basura y neumáticos. Es deplorable.
Unión de los ríos Morača y Ribnica en el centro de Podgorica, Montenegro… El río tiene un color hermoso pero está lleno de basura y neumáticos. Es deplorable.
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica

La frustración iba aumentando y decidimos buscar un café con internet para escribir la frase mágica en google: “Things to do in Podgorica”. Tenía que haber algo que hacer, ¿no creen? ¡Y sí! Había algo que hacer. Google nos salvó la vida y nos dijo que fuéramos a la Torre del Reloj que había sido construida por los otomanos en 1667 y que era un monumento nacional porque, además, era el único edificio que había sobrevivido a los bombardeos a la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Sin pensarlo 2 veces, buscamos la torre en el mapa y nos fuimos para allá. Cruzamos el puente sobre el río y llegamos a una calle que tenía algunos edificios modernos a lado y lado con almacenes, tiendas y restaurantes… Pero claro, todos estaban cerrados y en este punto ya nada nos sorprendía.  Caminamos un par de cuadras y llegamos a la famosísima Torre del Reloj. *Suspira profundamente* Ay, la Torre del Reloj. ¿Cómo podría describirla sin ofender a los otomanos que la hicieron? Ni idea. Lo diré como lo sentí en ese momento: Es una torre de piedra SIN RELOJ por ningún lado en medio de una plaza pequeña que no tiene mucho sentido y rodeada de una casa bonita a un lado y un montón de edificios grises y horrorosos por todas partes. ¿Se puede subir a la torre? No. ¿Hay algo más en el lugar? Sí, una taberna en la que, al entrar, bajé el promedio de edad en unos 143 años. ¿Hay algo más que ver en la torre? No señores. Eso es todo… una torre de piedra sin gracia y sin reloj. Después me enteraría que la casa bonita al lado era el Museo de Historia Natural de Montenegro que, como para variar, estaba cerrado. Deje así.

Avenida que conduce a la Torre del Reloj
Avenida que conduce a la Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Barrios residenciales frente a la Torre del Reloj
Barrios residenciales frente a la Torre del Reloj
Plaza frente a la Torre del Reloj
Plaza frente a la Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Edificios frente a la Torre del Reloj
Edificios frente a la Torre del Reloj
Barrios residenciales frente a la Torre del Reloj
Barrios residenciales frente a la Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Torre del Reloj
Justo al lado de la Torre del Reloj
Justo al lado de la Torre del Reloj

La esperanza se había perdido y todavía nos quedaba medio día de luz en la ciudad. Buscamos donde almorzar y sólo encontramos un lugar árabe donde vendían kebab con una gran cebolla y algo de arroz. No había opción, tocó comer kebab. ¿Y el plan del resto del día? Pues caminar por ahí, porque no hay más que hacer. Visitamos algunos parques adicionales y la otra gran atracción de Podgorica según Google: El puente del Milenio. Lo que vimos el resto del día fue la continuación de lo que ya habíamos visto: parques, monumentos sin mucha gracia y construcciones grises comunistas por todas partes.

Río en el centro de Podgorica
Río en el centro de Podgorica
Río en el centro de Podgorica
Río en el centro de Podgorica
Río en el centro de Podgorica
Río en el centro de Podgorica
Puente del Milenio en el centro de Podgorica
Puente del Milenio en el centro de Podgorica
Puente en el centro de Podgorica
Puente en el centro de Podgorica
Escultura de un señor con una guitarra y una calavera al frente... No me pregunten, yo nunca entendí.
Escultura de un señor con una guitarra y una calavera al frente… No me pregunten, yo nunca entendí.
Y aparentemente este puente peatonal fue donado por la ciudad de Moscú a Podgorica
Y aparentemente este puente peatonal fue donado por la ciudad de Moscú a Podgorica
Y aparentemente este puente peatonal fue donado por la ciudad de Moscú a Podgorica
Y aparentemente este puente peatonal fue donado por la ciudad de Moscú a Podgorica
Antiguo edificio de la alcaldía de Podgorica al lado del Puente del Milenio
Antiguo edificio de la alcaldía de Podgorica al lado del Puente del Milenio
Universidad de Podgorica
Universidad de Podgorica
Universidad de Podgorica
Universidad de Podgorica
Universidad de Podgorica
Universidad de Podgorica
Mall of Montenegro
Mall of Montenegro
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Edificios residenciales en Podgorica
Y volvemos a la Plaza de la República
Y volvemos a la Plaza de la República
Centro de Podgorica
Centro de Podgorica
Calle peatonal en el Centro de Podgorica
Calle peatonal en el Centro de Podgorica

Y nos resignamos. Dijimos: pues si no hay más que hacer en Podgorica, al menos busquemos un lugar donde tener la cena de año nuevo. Buscamos, buscamos otra vez, buscamos una vez más y nada… Todo, absolutamente todo, estaba cerrado. A tal punto que nuestro año nuevo en Podgorica terminó celebrándose en una esquina cualquiera del centro en la única pizzería que estaba abierta y que nos permitió comer algo el 31 de diciembre por la noche. Traducción: Mientras el mundo entero veía juegos pirotécnicos en medio de multitudes que se congregaban en las plazas y aceras de las diferentes ciudades, nosotros sufríamos la soledad de una ciudad fantasma en la que nadie celebra nada, nadie hace nada y nadie dice nada. ¿Tal vez porque no hay nadie? No sé, en cualquier caso fue el peor año nuevo de la historia de la humanidad.

La elegantísima Pronto Pizza con sus mesas sobre la acera... nuestra salvación el 31 de diciembre.
La elegantísima Pronto Pizza con sus mesas sobre la acera… nuestra salvación el 31 de diciembre.

Y hasta aquí llegamos con nuestra entrada sobre Podgorica. Ahora, ustedes se preguntarán, ¿por qué tan corta? Y la respuesta es otra pregunta de mi parte: ¿Qué carajos quieren que diga de una ciudad que es bonita a simple vista pero que no tiene NADA ni NADIE? Repito, Podgorica es una ciudad fantasma sin vida, sin alma, sin sabor y con el peor café de toda la historia de la humanidad. No tiene absolutamente nada de la Europa rica en arquitectura y la actitud de los 3 podgoritsanos que encontramos nos deprimió aún más que la ciudad. Y con esto llegamos a nuestra conclusión del día: ¡NO vayan a Podgorica! El resto de Montenegro es hermoso y pueblitos en la costa como Kotor o Budvar son simplemente maravillosos. Conozcan el Adriático montenegrino pero NUNCA, lean bien, NUNCA vayan a Podgorica. Les provocará cortarse las venas repetidamente hasta 3 semanas después del apocalipsis.

Feliz noche y nos vemos en una próxima oportunidad… Y como siempre, ¡adiós pues!

PD1: A todos los que me pidieron la entrada de Podgorica, déjenme decirles que los estoy odiando en este momento. Esto no se le hace a una persona de bien como yo. ¡Ustedes saben quiénes son! 😛

PD2: Si les gustó la entrada, péguenle una meneadita aquí… sino, pues no la meneen 😛