Lo mío con Irán fue amor a primera vista… Pero no fue cualquier amor, fue amor del bueno y del puro. Y es que Irán es un lugar que recibe al visitante, lo abraza, lo consiente, lo deslumbra, lo maravilla, le quita la respiración, luego lo enamora y finalmente lo deja ir con millones de imágenes y experiencias imborrables en la cabeza y un profundo deseo de volver a visitarlo antes de morir. Se las pongo así de fácil: Irán se ubicó en mi top 3 de países favoritos junto con Sudáfrica y Nueva Zelanda. Es un lugar simplemente alucinante.

Mi viaje en Irán había empezado en la capital Teherán, una ciudad grande – muy grande -, cosmopolita, con tráfico – con mucho tráfico -, con los problemas de cualquier metrópolis pero absolutamente encantadora. Probablemente ustedes ya leyeron la entrada que hice sobre Teherán hace algunos meses pero si aún no lo han hecho, aquí se las dejo: “Teherán, Irán: una joya desconocida en Occidente“. Y sí, Teherán había sido maravillosa pero un país nunca es lo que muestra su capital, así que había que salir y ver qué más tenía Irán para ofrecer. Empacamos las maletas, nos subimos en el carro del famosísimo Mohammed y a las 4 am estábamos rumbo a Isfahán antes del amanecer.

Y este es un punto importante… ver salir el sol por entre las pequeñas dunas y montañas nevadas que adornan el desierto iraní mientras uno va a 140 kilómetros por hora la autopista es una experiencia única. El color naranja del amanecer y ocre del desierto se mezclan en medio de la penumbra de las altas horas de la madrugada produciendo una de esas imágenes que nunca se borran de la memoria. Les muestro pero antes una aclaración: las fotos fueron tomadas mientras Mohammed iba raudo y veloz por la vida así que la calidad de algunas no es muy buena… pero como esto es lo único que hay, vamos con las fotos:

Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Mezquita en la Vía Teherán - Isfahán
Mezquita en la Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán
Vía Teherán - Isfahán
Vía Teherán – Isfahán

Y aquí tengo que contarles una pequeña historia… Mientras continuábamos en nuestras 4 horas y media de recorrido entre Teherán e Isfahán, en mi cabeza no dejaba de dar vueltas un corto poema del francés Jean Cocteau que me había llamado la atención no sólo porque siempre lo encontré hermoso sino porque finalmente iba a conocer la ciudad donde ocurría la historia: Isfahán. Dijo Cocteau:

Un joven jardinero persa dice a su príncipe:

-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.

El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:

-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?

-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán.

Y claro, la ciudad que había significado la desgracia para el pobre jardinero, para mí se traducía en una profunda emoción por visitar la antigua capital del imperio persa, una de las más grandes del mundo en su época y la que, según los iraníes, no es nada más ni nada menos que la mismísima mitad del mundo. ¡Bienvenidos a Isfahán!


Plaza Naqsh-e Jahan

Ningún viaje a Isfahán estaría completo si no se visita la Plaza Naqsh-e Jahan. Es más, no hay otro lugar donde uno pueda empezar una visita a Isfahán que en la Plaza Naqsh-e Jahan. ¿Por qué? Fácil. El lugar no sólo es el centro de la vida política, cultural y religiosa de la ciudad sino que también fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Con 508 metros de largo por 160 de ancho, la Plaza es una de las más grandes del mundo. Fue construida entre 1598 y 1629 cuando el Sha Abbas I decidió trasladar la capital del Imperio Persa desde la ciudad noroccidental de Qazvin a Isfahán que estaba ubicada en un lugar mucho más central dentro del imperio. Con el cambio, el gobierno empezó un proceso de reconstrucción y adecuación de la ciudad que la llevaría a convertirse en uno de los lugares más importantes de la ruta de la seda.

Mientras Isfahán fue la capital del imperio, su plaza principal fue conocida como la Plaza del Sha por ser el lugar donde el rey se reunía con la población, sin embargo, luego de la Revolución Teocrática de 1979, el nombre fue cambiado a Plaza Naqsh-e Jahan que significa literalmente “la Plaza de la Imagen del Mundo”. Los costados de la plaza están dominados por edificios de estilo safávida dentro de los cuales se destacan:

  • Mezquita del Sha (o Mezquita del Imam después de 1979): Ubicada en el costado sur, es una las obras más importantes de la arquitectura iraní de todos los tiempos. Es mundialmente famosa por la belleza de su mosaico de 7 colores y las inscripciones de caligrafía árabe y persa que aparecen en su fachada.
  • Palacio Ali Qapu: Ubicado en el costado occidental de la Plaza Naqsh-e Jahan, su nombre significa literalmente “Puerta Imperial”. Fue el lugar utilizado por el Sha Abbas para entretener a los visitantes ilustres y embajadores extranjeros durante el Siglo XVII.
  • Mezquita del Jeque Loftollah: Ubicada frente al Palacio Ali Qapu en el costado oriental de la plaza, la mezquita fue construida por el Sha Abbas en 1603 para ser de uso exclusivo de la familia real y como un lugar sagrado para su harem. Además, con el fin de no tener que atravesar la Plaza desde el Palacio, ordenó la construcción de un túnel que conectaba los 2 lugares facilitando el acceso a la mezquita.
  • Bazar de Isfahán (antiguo Bazar Real de Isfahán): Construido en el siglo XVII, el Bazar de Isfahán empieza en el costado norte de la Plaza Naqsh-e Jahan y continúa a lo largo de una calle de 2 kilómetros en el centro de la ciudad. Es uno de los bazares más grandes y antiguos de todo Medio Oriente.

Y aquí mi opinión. La plaza es simplemente alucinante, sobre todo al atardecer cuando prenden la fuente que se encuentra en la mitad y la luna llena ilumina las cúpulas de las mezquitas que están en los costados. Es uno de esos lugares donde uno siente no sólo la magia asociada con la arquitectura del Mundo Islámico sino también la vibra característica de los bazares y mercados tradicionales. En la Plaza hay cafés, heladerías, restaurantes, tiendas de alfombras, carruajes impulsados por caballos, niños jugando, novios que caminan cogidos de la mano… Es un lugar vivo y es un lugar mágico. Tal vez de mis favoritos en todo Irán. Los dejo con algunas imágenes:

Mezquita del Sha y Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha y Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha y Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha y Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán

2013.12.17 Isfahán, IR (199)

Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Palacio Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Sha en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Panorámica de la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán
Mezquita del Jeque Lotfollah en la Plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, Irán

 

Mezquita Jameh

La Mezquita Jameh es la más grande y el principal centro de congregación religiosa no sólo de la ciudad de Isfahán sino de toda la provincia. Está ubicada en el otro extremo del Gran Bazar a unos 2 kilómetros de la Plaza Naqsh-e Jahan y es el resultado de construcciones, reconstrucciones y adiciones continuas que han ocurrido en el mismo lugar desde el año 771 convirtiéndola en una de las mezquitas más antiguas de todo el país.

Entrar al lugar es alucinante porque el recorrido empieza en las pequeñas calles llenas de tiendas en el Gran Bazar que, como el resto de bazares del país, son espacios llenos de vida donde las personas no sólo van de compras sino que también asisten para visitar amigos, comer algo, tomar el té o simplemente para caminar. Pocos lugares tienen tanta alma y sabor en Irán como los bazares. Una vez se pasan los almacenes, una gran puerta de color azul aguamarina marca la entrada a la Mezquita Jameh y al iwan – espacio al aire libre al interior de una mezquita – que se encuentra adentro. ¿Y qué puedo decir de la Mezquita Jameh? Sonará repetitivo pero es casi sublime. El lugar tiene una energía increíble y el arte que los persas han puesto en sus construcciones nuevamente deja al visitante con la boca abierta. Los dejo con algunas imágenes:

Zonas aledañas a la Mezquita Jameh
Zonas aledañas a la Mezquita Jameh
Mezquita Jameh vista desde el estacionamiento
Mezquita Jameh vista desde el estacionamiento
Mezquita Jameh vista desde el estacionamiento
Mezquita Jameh vista desde el estacionamiento
Entrada a la Mezquita Jameh desde el Gran Bazar de Isfahán
Entrada a la Mezquita Jameh desde el Gran Bazar de Isfahán
Gran Bazar de Isfahán
Gran Bazar de Isfahán
Entrada a la Mezquita Jameh desde el Gran Bazar de Isfahán
Entrada a la Mezquita Jameh desde el Gran Bazar de Isfahán
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Interior de la Mezquita Jameh
Plaza en las afueras de la Mezquita Jameh
Plaza en las afueras de la Mezquita Jameh

 

Catedral de Vank

Luego de la derrota otomana en la guerra con el Imperio Persa entre 1603 y 1605, el Sha Abbas I deportó – aunque el término adecuado sería expulsó – a los habitantes otomanos que se encontraban en el centro de la ciudad de Isfahán a la ribera sur del Río Zayanderud y lejos de su centro de poder en la Plaza Naqsh-e Jahan. La zona, que empezó a ser conocida como Jolfa, fue poblada mayoritariamente por cristianos armenios que en el año 1606 decidieron iniciar la construcción de la primera iglesia que posteriormente se conocería como la Catedral de las Sagradas Hermanas o la Catedral de Vank – que significa monasterio en idioma armenio -.

El exterior de la Catedral es más bien plano y sin mucha gracia, sobre todo comparado con las majestuosas construcciones que uno puede encontrar en las mezquitas y edificios públicos en Isfahán. Sin embargo, el interior es simplemente alucinante. Una sucesión de pinturas y tallados que narran la historia de la creación del mundo y la expulsión del hombre del edén según la religión cristiana armenia adornan todas y cada una de las paredes del lugar. Además, frente al edificio principal de la catedral se encuentra un pequeño museo dedicado a la presencia de cristianos en Irán y al genocidio armenio cometido por los turcos entre 1915 y 1923. La Catedral de Vank es sin duda otra de las grandes joyas de Isfahán.

A la izquierda la Catedral de Vank
A la izquierda la Catedral de Vank
A la izquierda la Catedral de Vank
A la izquierda la Catedral de Vank
Entrada a la Catedral de Vank
Entrada a la Catedral de Vank
Entrada a la Catedral de Vank
Entrada a la Catedral de Vank
Entrada a la Catedral de Vank
Entrada a la Catedral de Vank
Catedral de Vank
Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Museo en el interior de la Catedral de Vank
Catedral de Vank
Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Interior de la Catedral de Vank
Catedral de Vank
Catedral de Vank
Tumbas en la Catedral de Vank
Tumbas en la Catedral de Vank
Información sobre el genocidio armenio en la Catedral de Vank
Información sobre el genocidio armenio en la Catedral de Vank
Información sobre el genocidio armenio en la Catedral de Vank
Información sobre el genocidio armenio en la Catedral de Vank
Catedral de Vank
Catedral de Vank

 

Puente Khaju

Y el Puente Khaju es otro de esos maravillosos ejemplos de arquitectura iraní que abundan en Isfahán. Construido también por el Sha Abbas I en 1650, Khaju no sólo une la parte persa en el norte de la ciudad con la zona armenia en el sur sino que también sirvió como represa en el Río Zayanderud – que además significa “dador de vida” en idioma farsi -. El puente tiene 133 metros de longitud por 12 de ancho y está adornado por 24 arcos en su parte superior y por 47 canales que permitían el paso del agua del río. Ahora, digo “permitían” en pasado porque cuando yo estuve en Isfahán el puente se veía hermosísimo pero el río no estaba por ningún lado… Y es que, según nos contó Mohammed, habían construido una represa para producir energía y, con ella, se había ido toda el agua del Zayanderud… Al menos a su paso por Isfahán.

En cualquier caso, el Puente Khaju es hermoso de día pero es aún más impresionante de noche cuando la ciudad prende el alumbrado y las luces enfatizan todos y cada uno de sus arcos. Además, después del atardecer, el lugar se llena de familias que salen a caminar o a comer en alguno de los restaurantes al lado del río haciendo que el puente tome una vida increíble. Les muestro:

Puente Khaju visto desde la terraza del hotel
Puente Khaju visto desde la terraza del hotel
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.
Puente Khaju visto desde el otro lado del río.

 

Palacio de Chehel Sotoun

Y este Palacio sí es una obra maestra… Y si a ustedes no les parece que clasifique como obra maestra, sí les puedo asegurar que clasifica como milagro. Resulta que también fue construido por nuestro famosísimo Sha Abbas I en el Siglo XVII para recibir a personajes ilustres y embajadores extranjeros haciendo que los usos de este palacio y del de Ali Qapu en la Plaza Naqsh-e Jahan fueran exactamente los mismos. Pero ustedes se preguntarán por qué digo que el Chehel Sotoun es un milagro y la respuesta es fácil: fue construido completamente en madera y aún después de 4 siglos sigue en pie y perfectamente conservado muy a pesar de los múltiples inviernos y veranos que han pasado por él.

Y en el Chehel Sotoun 2 cosas: 1. Su nombre, que significa literalmente “cuarenta columnas”, hace referencia a las 20 columnas que sostienen la entrada al Palacio. ¿20 dijo? ¿No eran 40? Pues sí, las otras 20 están en el reflejo del Palacio que se ve en el espejo de agua que hay en la entrada. Y 2. Las paredes en el interior del Palacio tienen dibujos que narran las historias del Sha Abbas I con sus invitados, entre ellas la recepción de un rey uzbeco en 1646, la llegada del emperador mogol Humayun que se refugió en Irán en 1544 y la ballata de Taher-Abad en 1510. Claro, no todas las pinturas originales se encuentran en Chehel Sotoun porque muchos países europeos las tomaron durante los siglos XVIII y XIX y ahora están expuestas en los museos occidentales. Los dejo con algunas imágenes del lugar:

Entrada al Palacio de Chehel Sotoun
Entrada al Palacio de Chehel Sotoun
Entrada al Palacio de Chehel Sotoun
Entrada al Palacio de Chehel Sotoun
Entrada al Palacio de Chehel Sotoun
Entrada al Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Espejo de agua en el Palacio de Chehel Sotoun
Espejo de agua en el Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Corán personal del Sha Abbas I en Chehel Sotoun
Corán personal del Sha Abbas I en Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun
Palacio de Chehel Sotoun

 

En las calles

Y yo siempre he dicho que la vida de una ciudad se encuentra en las calles.  Los grandes monumentos son maravillosos… a tal punto que los de Isfahán están todos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, pero la vida real ocurre en las calles. Entonces había que salir y ver cómo funcionaba la gente, qué hacían, dónde comían, cómo pasaban su tiempo. Y justo ahí fue cuando me terminé de enamorar de la ciudad – y de paso del país -. Después de salir del Palacio de Chehel Sotoun fuimos a desayunar a un pequeño café que se encontraba justo afuera. Al entrar, un grupo de ancianos que se encontraba en el lugar nos oyó hablando en español y se acercaron para preguntarnos de dónde éramos… Apenas les dijimos que éramos colombianos, nos invitaron a sentarnos con ellos, nos pidieron un desayuno tradicional con té, algunos panes sin levadura y mucho queso y empezaron a contarnos de su ciudad. La conversación duró unas 2 horas en las que nos enteramos de cómo había nacido el equipo profesional de fútbol de Isfahán donde había jugado uno de ellos y que después un amigo de él había comprado, nos hablaron de Irán antes y después de la Revolución de 1979, nos contaron de sus vidas y de sus familias y nos hicieron sentir parte de ellos. Fue sin duda uno de los grandes momentos en Isfahán porque nos permitió salirnos de nuestro papel de viajeros y ser, al menos por un instante, parte de la ciudad. Una vez más, la tan frecuente amabilidad iraní había aparecido para alegrarnos el día.

Nuestros anfitriones en el café en Isfahán
Nuestros anfitriones en el café en Isfahán
La cocina del café en Isfahán
La cocina del café en Isfahán
Nuestros anfitriones en el café en Isfahán
Nuestros anfitriones en el café en Isfahán
Y otra imagen de la cocina
Y otra imagen de la cocina

Pero más allá de la amabilidad extrema de sus habitantes, Isfahán es una ciudad hermosa llena de parques, avenidas con árboles y flores que las adornan, edificios impresionantes, mezquitas alucinantes y cultura por donde se mire. Los dejo a continuación con algunas fotos, ya no de monumentos sino de la Isfahán común y corriente… la de las calles:

Panorámica de Isfahán
Panorámica de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Y así estacionan en Isfahán
Y así estacionan en Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
Barrio Armenio de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
Panorámica de Isfahán
Panorámica de Isfahán
Panorámica de Isfahán
Panorámica de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
Mezquita en el centro de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
En las calles de Isfahán
Y no podían faltar los Ayatolás en la fachada de los edificios públicos en Isfahán
Y no podían faltar los Ayatolás en la fachada de los edificios públicos en Isfahán

Y hasta aquí llegamos con nuestro corto recorrido por Isfahán. Si me preguntan, tengo que decir que es tal vez la ciudad más hermosa que le vi a Irán – y eso que amé Teherán con todas mis fuerzas -. Para terminar, aprovecho y les vuelvo a decir: ¡Vayan a Irán! En Occidente presentan al país como la materialización misma del mal y no hay tal. El país es hermoso, la gente es maravillosa y no habrá un solo momento en el que Irán no les aporte algo. Yo volvería mil veces sin pensarlo… particularmente a Isfahán que es una de esas grandes joyas escondidas en Medio Oriente de las que no se habla mucho pero que cuando uno llega, lo deja con la boca abierta. Repito: ¡Vayan a Irán! Y ahora sí, espero que les haya gustado y nos vemos en una próxima oportunidad. ¡Adiós pues!

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