Países que fueron y dejaron de ser en Norteamérica

Y aprovechando que los lectores del Blog se siguen manifestando con la causa, hoy vamos con una entrada que me envió desde Bloomington (Indiana) el señor Ricardo Andrés Bello, más conocido en el bajo mundo tuitero como @ricardoabello. No les voy a contar el tema porque él ya les va a hacer la introducción… Lo que sí quiero es agradecerle a Ricardo por su envío y decirles a todos ustedes que éste es su blog y que pueden publicar en él cuando quieran. Entonces, sin más preámbulos, los dejo con Ricardo y su historia norteamericana de hoy. Espero que les guste:


La idea de escribir esta entrada surgió hace como dos meses cuando comentábamos con don Mapache la entrada “3 historias desconocidas del pasado político de América”. Entonces el señor autor de este blog tuvo a bien invitarme a escribir una cuartilla con otras historias desconocidas, pero no contábamos con la exigencia del editor y la indisciplina del autor. Finalmente decidimos que hablaríamos de los países de América que fueron y dejaron de ser, o que casi casi fueron pero que no los dejaron ser, o bueno, algo así. Como son varios casos aquí vamos únicamente con los de Norteamérica y luego retomamos el resto del continente. Traigan café que empezamos:


República de Vermont (1777-1791), el país más progresista del mundo

Bandera de la República de Vermont (Fuente)

Rodeado por los estados de New York, Massachusetts y New Hampshire y la provincia canadiense de Quebec se encuentra el estado estadounidense de Vermont. Su territorio ha estado escasamente habitado desde la época precolombina y todavía lo está (de hecho, por orden de población, es el penúltimo estado gringo). Los franceses reclamaron el territorio a principios del siglo XVII, le pusieron por nombre “la tierra de los montes verdes” (Les Verts Monts, y de ahí a Vermont hay un solo paso) y mantuvieron su dominio por 150 años; claro que para ajustarnos a la verdad, el “dominio” se limitaba a unos cuantos fuertes esparcidos por ese potrero de veinticuatro mil kilómetros cuadrados, y de hecho los ingleses también habían logrado establecer un par de fuertes por ahí.

Mapa de la República de Vermont (Fuente)

La histórica rivalidad de ingleses y franceses no tardó en alcanzar un momento de alta tensión y un nuevo episodio de esa guerra casi milenaria estalló en tierras americanas en 1754. Pero lo que podía ser bastante disputado en Europa, en América representaba una dispareja lucha entre ochenta mil franceses (eso era lo que sumaban quebequeses y vermonteses) y dos millones de súbditos británicos (entre colonos e indios); adivinen quién ganó. Cuando Francia capituló en 1763 la que pasó a ser conocida como Guerra Franco-India, el territorio de Vermont se convirtió en parte del dominio británico, quedando repartido entre las colonias de New York y New Hampshire. Los poquísimos vermonteses de entonces vivieron unos años de tira y afloje entre las dos colonias (y desde 1776, los dos estados) y en 1777, en una convención que reunió delegados de 28 poblados diferentes, decidieron que ese potrero era suyo y de nadie más y que querían entrar a hacer parte de los nacientes Estados Unidos bajo su propia jurisdicción. Pero sus vecinos se opusieron ferozmente al ingreso de Vermont como nuevo estado.

Regresar a la colonia británica no era una opción, así que decidieron mantenerse como una república independiente, la República de Vermont (durante unos meses intentaron otros nombres: New Hampshire Grants, New Connecticut, Green Mountains, pero finalmente se impuso la tradición francesa). Proclamaron su constitución, la primera en el mundo que consagraba la abolición de la esclavitud y el sufragio universal para los varones; imprimieron su propia moneda y organizaron su servicio postal. Durante la Guerra de Independencia se aliaron con los Estados Unidos contra los británicos, y nunca organizaron un servicio exterior propio, ante la expectativa de incorporarse a las antiguas trece colonias. Finalmente en 1791, luego de catorce años de independencia, Vermont fue aceptado como el estado número catorce de la Unión. El espíritu progresista que animó a la antigua república sigue vivo y de hecho Bernie Sanders, uno de los dos senadores que al día de hoy representa a Vermont en el Congreso en Washington D.C., es el único parlamentario socialista de los Estados Unidos.

Moneda de la República de Vermont acuñada en 1795 (Fuente)

 

Austin, Houston y la República de Texas (1836-1845/46)

Bandera de la República de Texas (Fuente)

Durante la colonia española, Texas era una de las provincias del Virreinato de Nueva España y hacía parte de las llamadas “Provincias Internas”, que eran los territorios más al norte y más despoblados de todo el virreinato (otras provincias internas eran California, Sonora, Coahuila y Nuevo México, por ejemplo). Los españoles no habían hecho mucho por consolidar su dominio en la provincia de Texas, pero se sintieron realmente amenazados cuando Estados Unidos le compró la Louisiana a Francia en 1804. La Louisiana no era solamente el actual estado gringo, sino que se extendía por más de dos millones de kilómetros cuadrados hasta el actual Canadá (ver mapa aquí). En el marco del afán expansionista de los Estados Unidos, ellos reclamaban que Texas también era parte del territorio comprado a los franceses y por lo tanto ya no era español. En 1819 con el tratado de Adams-Onís los gringos básicamente dijeron “está bien, Texas es de ustedes, pero la Florida es mía”, y hasta ahí todos felices. El problema fue que al poco tiempo de la independencia mexicana y dado el poco interés del gobierno por aprovechar el territorio, crecientes grupos de estadounidenses empezaron a establecerse en la región. Aunque inicialmente el gobierno mexicano admitió con gusto a “Los Empresarios”, como eran llamados, pronto fueron tantos que se les salieron de las manos y no estaban dispuestos a aceptar más directrices de un gobierno con el que no compartían prácticamente nada.

La gota que derramó la copa fue la decisión del General Antonio López de Santa Anna, presidente de México, de revocar la constitución federalista de 1824 y retomar para sí muchos de los poderes de las regiones en 1835. Los Empresarios, liderados por don Stephen Austin se organizaron para luchar contra el centralismo de Santa Anna, pero pocos meses después, el dos de marzo de 1836 y con los ánimos exacerbados, proclamaron su independencia de México y el nacimiento de la República de Texas. Durante su corta existencia, la república se mantuvo en constante conflicto con México, que como es de esperarse, se negaba a reconocer la independencia de los texanos. Esto llevó a la formación de dos bandos: los que querían mantenerse como un país soberano, y los que veían la necesidad de adherirse a los Estados Unidos para evitar la retoma por parte de los mexicanos. Este último bando, liderado por el presidente Sam Houston, logró la aprobación de la anexión luego de dos años de negociaciones en 1845. En diciembre de ese año, Texas fue admitida como la estrellita número 28 en la bandera gringa y en febrero de 1846 la legislatura del estado declinó formalmente su soberanía.

En verde oscuro la República de Texas, en verde claro los territorios reclamados por la República de Texas (Fuente)

Las ciudades de Austin y Houston le deben sus nombres a los dos próceres texanos (y no, estuve buscando pero no hubo un señor Dallas). Más aún, Houston, quien fue gobernador de Tennessee en su juventud, terminó su carrera como senador y gobernador de Texas, lo que lo convierte (récords pendejos que le gustan a la gente rara como yo) en la única persona elegida para gobernar dos estados diferentes de los Estados Unidos y el único exmandatario de un país extranjero en servir como gobernador y congresista en ese país.

Samuel Houston, Senador de Estados Unidos entre 1846 y 1859 (Fuente)
50 dólares de Texas emitidos en 1839 (Fuente)
Houston y Austin en la estampilla conmemorativa de los cien años de la independencia de Texas (Fuente)

 

La República de California (1846), el país de la bandera del oso

Bandera de la República de California (Fuente)

La historia de la brevísima República de California está muy ligada con la anterior. Como Texas, Las Californias había sido una de las Provincias Internas de Nueva España, y al igual que Texas, era un potrero gigantesco y escasamente poblado, propicio para el establecimiento de nuevos colonos. El nombre en plural se refiere a la Baja o Vieja California (la península que hoy por hoy sigue siendo mexicana) y la Alta o Nueva California (el actual territorio estadounidense donde se encuentran California, Nevada, UtahArizona y partes de Colorado y Wyoming). Eran tan poco pobladas que cuando México se independizó no fueron admitidas como estados, sino como “territorios federales” y sinceramente poco le importaba al gobierno central la suerte de esa región inhóspita. En 1845 los californios (los habitantes hispanos de la región) habían expulsado al gobernador nombrado desde Ciudad de México y, aunque seguían siendo mexicanos, empezaban a discutir opciones: ¿protectorado británico? ¿dominio francés? ¿independencia? ¿anexión a los Estados Unidos?

California y Old California en un mapa mexicano de mitad de la década de 1840 (Fuente)

Mientras tanto, el presidente estadounidense James Polk se sentía en su salsa; había ganado las elecciones presidenciales de 1844 prometiendo la anexión de Texas y la había logrado; ahora estaba decidido a ir por más. Envió una comisión de exploración a la Alta California liderada por el capitán John Frémont, y pronto empezaron a contar con el decidido apoyo de los colonos. Así, mientras los californios se dejaban ganar por las ansias de poder y no lograban acuerdos, los colonos, bajo la batuta del señor William Ide, se seguían organizando (a los lectores colombianos de este blog les sonara familiar el término Patria Boba). En abril de 1846 ya había barcos estadounidenses atracando en la bahía de San Francisco y a principios de junio empezaron escaramuzas para tomarse distintos pueblos de la región. El 15 de junio, luego de que se difundieran rumores de una posible intervención del gobierno mexicano, Frémont y los colonos se tomaron la ciudad de Sonoma y proclamaron la República de California, con William Ide como presidente. En la plaza del pueblo izaron una bandera con una estrella y un oso grizzli y pronto fueron conocidos como “los osos” o los de la “Revuelta de la bandera del oso”. Durante poco más de tres semanas la joven República batalló contra los diferentes bandos de californios tratando de ganar reconocimiento. Los de la bandera del oso no tenían ni idea que dos meses antes, el presidente Polk le había declarado la guerra a México y ya se estaban produciendo combates en diferentes frentes. El 5 de julio, conocidas las noticias, los colonos decidieron ponerle fin a su república, bajar la bandera del oso, izar la de las barras y estrellas y convertirse en un batallón más del ejército estadounidense.

La guerra entre México y Estados Unidos duró dos años y al final México perdió casi la mitad de su territorio (ver mapa aquí). Y aunque la República sólo duró tres semanas, su legado ha permanecido gracias al diseño de la bandera del estado de California: ahí siguen la estrella, el oso y la pomposa frase “California Republic”.

Bandera actual del Estado de California en Estados Unidos (Fuente)
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54 comentarios

  1. Como siempre un placer leer curiosidades historico-geográficas. Como veo que hay un poco de polémica en torno a Yucatán, me sumo a ella, ¿consideráis entonces que solo Canadá y Estados Unidos son Norteamérica? Groenlandia diría que también, pero no sé cómo meterla ahí. Y esto de incluir unos países u otros en un continente ¿de quién depende? ¿existe algún ente internacional que regule esto? ¿me estoy yendo de madre ya? en caso afirmativo decídmelo y me callo jajaja. Gracias por compartir vuestra sabiduría.

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    • Jajajajaja ya tienes diarrea mental como el dueño del blog. Por eso me caes bien.

      Pues mira, en realidad es que a mi México siempre me ha parecido más de Centroamérica que de Norteamérica. Después fue que se inventaron que se había subido para lo del tratado de libre comercio de américa del norte… Y claro, yo quedé desubicado. A los mexicanos les gusta ser de arriba, a mí me parece más chévere que sean de abajo y el debate nunca va a terminar…

      Un abrazote 🙂

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      • Si es que los dioses nos crían y nosotros nos vamos juntando y la diarrea la traemos de casa. Total, que al final nadie decide nada y nosotros sin saber dónde está el punto imaginario que separa las Américas. Si encuentro algo por ahí, les informo.

        Un beso 🙂

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      • Geográficamente, Centroamérica es el “puente” que une las dos grandes masas de tierra que son Norte y Sudamérica. Como tal, va desde el itsmo de Panamá hasta el de Tehuantepec, en el sur de México, a la altura de Tabasco hacia el norte y la frontera de Oaxaca y Chiapas en el sur. De ahí al norte la tierra ya sólo se ensancha sostenidamente, como lo hace hacia el lado sur en el Darién colombiano. En consecuencia, México tiene territorio y población en ambas regiones, Norte y Centroamérica, con la mayoría de ambos en Norte. Lo que desde luego se presta a debates sobre dónde “encasillar” al país como un todo, estilo Rusia o Turquía. Ahora, la península de Yucatán específicamente, definitivamente es Centroamérica.

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        • Muy interesante la descripción de José Carlos. La verdad es que no sabía que había tanta polémica.
          Los que abogan porque únicamente sea Cetroamérica ¿se refieren geográfica o políticamente? porque claro, no tiene nada que ver, y me da la sensación de que va más por lo segundo.

          Muchas gracias por todos estos comentarios y siento haber avivado el debate

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        • En realidad el debate creo que se extiende al de si la división por continentes es geográfica o política. Para mí debería ser bastante más geográfica que política (6 continentes), por lo que América estaría dividida en dos grandes masas, la del norte y la del sur. Por motivos claramente políticos mucha gente considera Centroamérica un subcontinente, y aunque geográficamente la mayoría de México sería de Norteamérica (y Yucatán de Centroamérica) por las razones que muy bien ha explicado José Carlos, como estamos metiendo razones políticas para hacer la división, perfectamente podemos decir también que México es centroamericano.

          Yo considero México como país norteamericano por el simple hecho de que la mayor parte de su territorio pertenece geográficamente a Norteamérica: sobre un mapa sin fronteras nadie se iría hasta el paralelo 30ºN si tuviese que dividir el continente en tres masas. Y tampoco creo que nadie diga jamás “la parte centroamericana de México”, Así que no es descabellado dividir Norteamérica de Centroamérica por la actual frontera sur de México. De cualquier forma, ningún criterio es más válido que otro puesto que hablamos de convenciones no reguladas de forma oficial.

          Bonito debate, esto me recuerda otra duda que siempre he tenido: si dividimos América en tres subcontinentes (yo nunca lo hago), dónde caen todas las islas del Caribe? Tienen que pertenecer a una de las tres subdivisiones, no? Porque geográficamente yo las incluiría en Centroamérica (por eliminación: no son de Norteamérica y mucho menos de Sudamérica), pero ahí es donde siempre se ríen de mí, jeje.

          Me encanta el blog, los geotrastornados necesitamos dosis periódicas de este tipo 🙂

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        • Miguel, es un lindo debate sin duda y muchas gracias por tus aportes. Aunque tengo que hacerte una confesión que no me gusta (y no me gusta porque yo siempre he creído que México es Centroamérica y no Norteamérica): Encontré la única razón que me convenció de lo contrario… Mira este mapa de placas tectónicas: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/04/Tectonic_plates_Caribbean.png

          Con eso, México se nos sube y nos quedamos todos callados. No hubo más que hacer jajajajaja

          Un abrazo y saludos desde Bogotá.

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        • Las islas del Caribe no son parte de ningún continente desde el punto de vista geográfico. A las islas las incluímos en un continente por conveniencia. Especialmente en Oceanía donde el continente es sólo Australia y le añadimos la islas de Micronresa, POlinesia y Melanesia. Las islas como tales no son masa continental, más aún cuando están además separadas de la plataforma continental. De hecho, los británicos se consideran fuera del continente cuando dicen que “van al continente” se refieren a las naciones del resto de Europa.
          Sea como sea, si tenemos que añadir el Caribe a uno de los 3 semicontinentes que mencionas, la convención es agruparlo con América Central.

          Sobre si México es norte o centro, también añadiré mi granito de arena. Desde el punto de vista geográfico es norte (sin duda). Desde el punto de vista cultural, es América Latina y punto.

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        • Meter a todo un país que comparte regiones es algo complicado, pero de eso a declarar por los huevos donde está México me parece ridículo. Tan ridículo como encasillar a Tijuana y Mexicali (La ciudad hispanoamericana más al norte en América) como Centroamericana y a Laredo, EEUU como norteamericana aún estando a muchos km al sur.
          En lo personal me decanto más por el aspecto geográfico que por el político, para mi Ceuta, Melilla y las Canarias son Africanas por más que pertenezcan a España. Turquía no está completamente en Europa ni Hawaii en América. Así las cosas.

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    • Es curioso que para los norteamericanos y canadienses, América del Norte incluye Centroamérica y las Antillas. Así que también depende de la contexto o perspectiva histórica, cultural y política con la que se usa el termino. Norteamérica también se usa como sinónimo de Estados Unidos.

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  2. Espero con ansias la entrada sobre los paises Suramerica que fueron y dejaron de ser como la Gran Colombia, se imaginan a Colombia, Ecuador, Panama y Venezuela juntos hoy como un solo pais? 48M+15M+3.6M+29M=95.6M de habitantes, 1.1M km2+0.28M Km2+0,08M Km2+0,91M Km2= 2.37 millones de Km2! Sin mencionar las riquezas compartidas de nuestros paises y las ventajas geopoliticas de ser un solo gran pais y no 4 paises medianos/pequenos. Seria un buen articulo para otro post, creo que en algun momento tambien se intento una confederacion al sur del continente, o me equivoco?

    Saludos!

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