Los 11 antiguos Jefes de Estado que aún viven en el exilio

34

24 de febrero de 2015 por Blog de Banderas

Hace unos días me acordé de Jean-Bertrand Aristide… ¿Se acuerdan de él? Bueno, pues este sacerdote haitiano fue presidente de su país en 3 oportunidades hasta que en febrero de 2004 fue derrocado y enviado al exilio en Bangui, República Centroaficana… Claro, después se fue a vivir a Sudáfrica pero en primera instancia se montó en un avión en Puerto Príncipe y se bajó en Bangui. Eso, damas y caballeros, es lo que yo llamo un EXILIO – sí, en mayúsculas y negrilla -. Porque es que si a uno lo mandan a Washington o París, al menos está conectado con el mundo y puede funcionar un poco, ¿pero en Bangui? Eso es algo así como “váyase al carajo que no lo queremos volver hasta 3 semanas después del apocalipsis”.

Bueno, pues después de acordarme de Aristide me puse a pensar en otros presidentes que habían estado exiliados… Idi Amín de Uganda, Luís Cabral de Guinea-Bissau, Jean-Claude Duvalier de Haití, Siyaad Barré de Somalia o Alfredo Stroessner de Paraguay. Pero claro, todos estaban muertos ya. Y ahí fue cuando se me ocurrió… ¿qué tal si hacemos una entrada sobre los antiguos jefes de Estado que aún están vivos y que se encuentran actualmente en el exilio? Claro, es uno más de los temas ñoños que tanto nos gustan en este blog pero como ustedes me conocieron así, ya no se pueden quejar.

Entonces, sin más preámbulos, traigan café y acomódense porque vamos con la entrada titulada: “Los 11 antiguos jefes de Estado que aún viven en el exilio”. Empezamos:


 1. Frederick Degazon

Frederick Degazon, primer presidente de Dominica (Fuente)

País de Origen:  Dominica
Cargo: Presidente de Dominica
Mandato: 16 de enero de 1979 – 29 de enero de 1980
Exiliado en:  Reino Unido
Inicio del exilio: 11 de junio de 1979

Las curiosidades con Frederick Degazon empiezan desde su nacimiento. A pesar de ser el primer presidente que tuvo Dominica luego de la obtención de independencia el 3 de noviembre de 1978, resulta que el buen señor ni siquiera nació en Dominica… Es más, ni siquiera nació en uno de los territorios que conformaban la antigua Colonia de las Islas Leeward Británicas a la que pertenecía Dominica por aquella época. ¿Cómo funciona el asunto entonces? Pues miren: Degazon nació el 4 de enero de 1913 en Castries en la isla de Santa Lucía que pertenecía a la Colonia de las Islas Windward Británicas. Luego de 1940, el gobierno británico decidió que la isla de Dominica ya no pertenecería a las Islas Leeward sino a las Windward y la transfirió para que fuera administrada desde St. George’s, la actual capital de Granada. Mejor dicho, nos dio diarrea mental.  Sin embargo, con esa transferencia, se habilitaba a Degazon, que ahora vivía en Roseau – la capital de Dominica – para postularse a las elecciones presidenciales de Dominica. Ahora, si se confundieron, peléenle a Degazon que vive en Londres y estoy seguro que estará feliz de que alguien se acuerde de él… así sea para insultarlo.

Pero volvamos a lo que nos interesa. Luego de estudiar sus primeros años en Castries, Degazon estudió derecho en la Universidad de Londres desde donde volvió a las Antillas y trabajó como abogado en Santa Lucía y Dominica hasta 1940. Posteriormente se convirtió en miembro de los Consejos Ejecutivo y Legislativo y en Secretario Permanente de Dominica, Santa Lucía y Jamaica. Es más, en 1949 estuvo encargado de la reconstrucción de Castries luego del gran incendio de 1948 que destruyó por completo la ciudad – aquí pueden ver un documental de 20 minutos en YouTube sobre el gran incendio de Castries -.

En 1969 se jubiló en Roseau, Dominica y 8 años después, en 1977 fue elegido como Presidente de la Asamblea Nacional de Dominica. Al haber ocupado este cargo durante 2 años, esa misma Asamblea lo eligió como el primer Presidente de Dominica luego de la independencia en 1978. Y hasta aquí todo iba bien y el buen Degazon era un tipo querido y respetado en la isla. Los problemas surgieron en junio del año siguiente cuando la lucha entre capitalismo y comunismo característica de la Guerra Fría llegó a esta pequeña isla de las Antillas. En el seno del gobierno se empezaron a discutir cambios que llevarían a la implantación de unas reformas de carácter socialista y que generaron tal crisis política en el país que la Constitución fue suspendida. La situación se salió tanto de control que la única opción que le quedó a Degazon fue tomar a su esposa, dirigirse al Aeropuerto de Melville Hall y escapar en el primer avión que encontró, primero con destino a la isla de Antigua y posteriormente a Londres.

A pesar de que ese mismo día el Parlamento de Dominica eligió Louis Cools-Lartigue como presidente del país – aunque renunciaría al día siguiente… supongo que no quiso encargarse de ese caos tan horrible -, nuestro amigo Degazon sólo renunció formalmente a su cargo en febrero de 1980, es decir, 8 meses después de haber huido de Dominica. Desde entonces, Degazon vive en Londres aguantándose las inclementes lluvias y nevadas del invierno británico y sin poder pisar las paradisíacas playas de su país. Grandes tragedias señores, grandes tragedias.


2. María Estela Martínez de Perón

María Estela Martínez de Perón y Juan Domingo Perón (Fuente)

País de Origen:  Argentina
Cargo: Presidente de Argentina
Mandato: 1 de julio de 1974 – 24 de marzo de 1976
Exiliado en:  España
Inicio del exilio: Julio de 1981

Y es que el mundo se encarga de ponernos las historias porno al frente para que nosotros hablemos de ellas en el Blog de Banderas… No es mi culpa, ¡lo juro! ¿Pero de qué hablo? Les cuento. María Estela Martínez nació en La Rioja, Argentina un 4 de febrero de 1931 pero cuando aún era una bebé, su familia se la llevó a Buenos Aires donde pasó gran parte de su infancia y luego estudiaría danza. En 1938 cuando murió su padre, María Estela se carnavaleó y se sumó a una compañía de bailes con la que trabajó en varios países de América Latina… Y aquí es cuando la historia se pone buena. Resulta que después de trabajar en la compañía de bailes, María Estela se convirtió en stripper en un cabaret de Buenos Aires donde empezó a ser conocida con el nombre artístico de “Isabel Gómez” – y de allí que la buena señora sea conocida como “Isabelita Martínez de Perón” -. Argentina, no dejas de sorprenderme… el hecho de que alguien pueda pasar de stripper a presidenta sólo significa que ustedes viven en un país maravilloso. Ese es el tipo de historias que necesita nuestra América Latina 🙂

Pero bueno, como no encontré fotos de Isabelita bailando seductoramente sobre un tubo en el cabaret de Buenos Aires, sigamos con la historia. Un día cualquiera, nuestra Isabelita estaba en Panamá y conoció a famosísimo Juan Domingo Perón, expresidente argentino que había sido derrocado en 1955 y que vivía exiliado en el país. Y fue amor a primera vista. A partir de ese momento, Isabelita y Perón vivieron juntos en Panamá, Venezuela, República Dominicana y España hasta que finalmente se casaron en 1961 haciendo de Isabelita la tercera y última esposa de Perón.

Durante los años siguientes, Isabelita visitó Argentina en varias oportunidades para hacer alianzas políticas y disminuir el poder de un fulano llamado Augusto Vandor que promovía un movimiento llamado el neoperonismo que era algo así como un “peronismo sin Perón”. Y claro, a Perón no le gustaba ni poquito la idea.  Finalmente, el 20 de junio de 1973, Perón regresó definitivamente a Argentina y reinició su carrera política. Así, para las elecciones de finales de 1973, Perón se lanzó como candidato a la presidencia con Isabelita como candidata a la vicepresidencia… Algunas fuentes afirman que con esto se garantizaba el poder en caso de que Perón, que había estado bastante enfermo, muriera durante su mandato. Y así fue, Perón sólo estuvo en la presidencia entre el 23 de septiembre de 1973 y el 1 de julio de 1974 cuando murió de un ataque al corazón, momento en el cual su esposa asumió el gobierno.

Y aquí se nos complica la vida porque caracterizar el gobierno de Isabelita es bastante complicado. Lo único que les diré es que fue un período de bastante conmoción económica y política. En el ámbito económico, la inflación se salió de las manos, se paralizaron las inversiones de capital, se suspendieron las exportaciones de carne a Europa y empezó el crecimiento desmesurado de la deuda externa del país. En el ámbito político, los movimientos de izquierda perpetraron atentados, secuestros y asesinatos en el país haciendo que Isabelita promulgara el Primer Decreto de Aniquilamiento en el que se autorizaba a “ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán”. Pero no fue sólo este decreto… la presidenta y su gobierno también autorizaron el uso de la fuerza en el resto del país dando origen a una política de terrorismo de estado a nivel nacional. Mejor dicho, se armó el despelote.

La crisis política, económica y de seguridad llevaría a las Fuerzas Armadas a perpetrar un golpe de Estado en contra de Isabelita el 24 de marzo de 1976, momento a partir del cual la buena señora fue capturada y enjuiciada por corrupción al haber utilizado fondos públicos para pagar una deuda personal. A pesar de que Isabelita devolvió el dinero, la Junta Militar la tuvo encarcelada primero en Neuquén y luego en la Provincia de Buenos Aires durante 5 años. Finalmente en 1981, el gobierno la liberó y ella salió rauda y veloz a tomar el primer vuelo hacia Madrid donde vive desde entonces.

Pero no, Isabelita no viviría tranquila. En 2007 un juez argentino solicitó a la Interpol la captura de la expresidenta en España argumentando su participación en el asesinato por parte de las fuerzas armadas argentinas de un joven en 1976 en el marco de las políticas antisubversivas de su gobierno. Así, Isabelita fue capturada en su residencia en Madrid y fue llevada a la Audiencia Nacional para estudiar su extradición que, en últimas, nunca se llevó a cabo porque el gobierno español consideró que, como sus crímenes no eran de lesa humanidad, ya habían expirado. Desde entonces abandonó su vida pública y no se le volvió a ver por Argentina. ¿Y es que para qué va a volver si sabe que la van a meter a la cárcel?

PD: Para mis lectores argentinos que son expertos en Isabelita Martínez de Perón, ya sé que se quedó un montón de información por fuera pero entiéndanme, había que resumir para poder seguir con los 10 exiliados que nos hacen falta. Si tienen más datos coquetones de Isabelita o quieren mostrarnos la foto de ella en el cabaret, nos pueden dejar la información abajo en la sección de comentarios. Y que gracias 🙂


3. Mengistu Haile Mariam

Mengistu Haile Mariam (Fuente)

País de Origen:  Etiopía
Cargo: Jefe de Estado y Presidente de Etiopía
Mandato: 3 de febrero de 1977 – 21 de mayo de 1991
Exiliado en:  Zimbabwe
Inicio del exilio: 21 de mayo de 1991

Cosa complicada reducir el accionar de uno de los personajes más atroces de la historia reciente africana a un par de párrafos… Pero veremos qué sale.

Como su padre, Mengistu se graduó de la Academia Militar de Holetta, una de las escuelas militares más importantes y prestigiosas del país. Al ingresar al ejército, su inteligencia lo llevó a congeniar con el General Aman Andom quien lo protegió y lo ayudó a ascender en el escalafón militar del país. Durante su carrera en el ejército, Mengistu fue enviado a un entrenamiento de 6 meses en Estados Unidos donde, según él, fue discriminado repetidamente por su color de piel y este hecho lo marcó de por vida. De hecho, en más de una oportunidad afirmó que el racismo que había visto en Estados Unidos era similar a la discriminación de clases en Etiopía donde las familias aristócratas categorizaban a las personas de rasgos negros como “Barias” que es la palabra en amárico para “esclavo”. Detener esta discriminación se convertiría en uno de sus principales objetivos tras su llegada al poder.

En 1974, la Revolución Etíope derrocó al emperador Haile Selassie y llevó al poder al Derg – que significa literalmente “Comité” en amárico y que es el nombre con el que se conoció al Comité de Coordinación de las Fuerzas Armadas, Policía y Ejército Territorial -, del que hacía parte nuestro amigo Mengistu. Entre 1974 y 1977, un sinnúmero de luchas políticas internas manejadas inteligentemente por Mengistu lo llevaron a la cima de la organización luego de haber asesinado no sólo a su mayor contrincante, el general Atnafu Abate, sino también a 61 ex-oficiales del emperador Selassie y a Abuna Theofilus, patriarca de la iglesia ortodoxa etíope. Mejor dicho, este tipo acabó con todo el que se le pasaba por el frente.

Tras llegar al poder, Mengistu inició una campaña nacional para exterminar a la oposición política… primero empezó con el primer partido de oposición, el Partido Popular Revolucionario Etíope, que fue eliminado en el proceso que se conoció como el Terror Rojo y luego continuó con el Movimiento Socialista Pan-Etíope en una campaña conocida como el Terror Blanco. Se estima que sólo durante el Terror Rojo, más de 500.000 personas fueron asesinadas por el gobierno del Derg en el país. Bastante eficiente el infame éste, ¿no creen? En cualquier caso, las campañas del terror en Etiopía, sumadas al apoyo soviético y cubano luego de que Somalia invadiera la región del Ogadén, hicieron que Mengistu quedara con el segundo ejército más poderoso de África Subsahariana después del de la Sudáfrica del Apartheid. El estado etíope de Mengistu era literalmente una máquina de asesinar gente.

Y claro, como Mengistu no la había pasado nada bien en Estados Unidos, no quería mucho a la oligarquía etíope históricamente asociada con Selassie, y teniendo en cuenta que había recibido el apoyo incondicional de Moscú y La Habana, el siguiente paso era alinearse con el Pacto de Varsovia y establecer la República Democrática Popular de Etiopía. Así, a partir de 1984, Mengistu nacionalizó toda la tierra, expropió a la iglesia ortodoxa etíope y a las empresas extranjeras, y concentró toda la capacidad de producción del país en el Estado. ¿Conclusión? Como era de esperarse, la economía colapsó y vinieron algunas de las peores hambrunas que haya vivido jamás el país.

Pasó el tiempo y la economía se seguía debilitando… a tal punto que ya el ejército no era capaz de contener a los opositores, principalmente al Frente de Liberación Popular de Eritrea que se atribuyó su primera victoria en la Batalla de Afabet en marzo de 1989 y que dejaría cerca de 15.000 soldados etíopes asesinados. Era el principio del fin… o como decimos en Colombia, la crónica de una muerte anunciada.

La caída del régimen empezó con un intento de golpe de Estado el 16 de mayo de 1989 cuando Mengistu se encontraba en una visita oficial a Alemania Oriental. Al enterarse, Mengistu volvió inmediatamente a Addis Abeba y se encargó personalmente del asunto. El resultado fue el asesinato de 9 generales, entre ellos los comandantes del ejército y la fuerza aérea. Finalmente, entre el 23 y el 27 de mayo de 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope lanzó su ofensiva final contra Addis Abeba, tomando la capital y obligando a Mengistu y 50 miembros del Derg y de su familia a abandonar el país. ¿Para dónde se fue? Pues para dónde más… donde su gran amigo Robert Mugabe que lo acogió como invitado oficial del Estado de Zimbabwe. Definitivamente Dios los hace y ellos se juntan… Y como si no fuera suficiente para el pobre Zimbabwe tener que lidiar con Mugabe, ahora les llegó el otro hampón del Mengistu a terminar de joderles la vida.

Mengistu aún vive en Harare, capital de Zimbabwe, y continúa asesorando a su gran amigo Mugabe en las maravillosas políticas – entre ellas la Operación Murambatsvina – que han hecho que la economía del país colapse de la peor forma al tiempo que usan la democracia del país como papel higiénico – más información sobre la tragedia de Zimbabwe en esta entrada que hice hace unos años -.


4. Jorge Serrano Elías

Jorge Serrano Elías (Fuente)

País de Origen:  Guatemala
Cargo: Presidente de Guatemala
Mandato: 14 de enero de 1991 – 1 de junio de 1993
Exiliado en:  Panamá
Inicio del exilio: 1 de junio de 1993

Y me perdonarán los lectores guatemaltecos pero después de haber leído sobre el hampón del Mengistu en Etiopía, Jorge Serrano se queda bastante corto en historias para este blog. Sin embargo, como fue jefe de Estado y está exiliado actualmente, hablaremos de él aunque sea un poquito.

Nació en Ciudad de Guatemala, estudió en Guatemala, Suiza y Estados Unidos y es uno de los pocos presidentes de esta lista que tiene un doctorado – el de Serrano fue en Educación y Ciencias de la Universidad de Stanford en California -. Uno de los momentos más importantes de la vida de Serrano fue su conversión a la iglesia evangélica a finales de la década de 1970. Y ustedes saben que a mí no me gusta hablar de religión, pero este señor la usó para su vida política. En 1976 trabajó con varias iglesias protestantes de Estados Unidos en la reconstrucción después del terremoto que destruyó gran parte de Guatemala. Posteriormente, también desde su iglesia, empezó a trabajar con los indígenas de Guatemala y publicó un informe en el que denunciaba las condiciones miserables en las que vivían los grupos nativos en el país. Este informe no le gustó mucho a la clase dirigente y terminó en amenazas contra su vida que lo llevaron a exiliarse en Estados Unidos.

Fue en 1982 cuando Serrano volvió a Guatemala, esta vez para trabajar como Vicepresidente del Comité Asesor del gobierno del General Efraín Ríos Montt, cargo que le permitió una activa participación en la política y que lo llevó eventualmente a ganar las elecciones presidenciales de 1991 luego del derrocamiento de Ríos Montt y el retorno de la democracia en el país.

En términos generales, el gobierno de Serrano tuvo unos logros importantes como el fortalecimiento del control civil de las Fuerzas Armadas, la participación del Ejército en las negociaciones de paz, la disminución de la inflación y el fomento al crecimiento económico. Sin embargo, 2 pequeños problemitas llevaron a la renuncia y posterior exilio de Serrano. El primero fue el nada popular reconocimiento de la independencia de Belice, territorio que Guatemala había reclamado desde décadas atrás; y, el segundo, la disolución del Congreso y la Corte Suprema sumados a la restricción de libertades civiles que, según Serrano, eran necesarias para poder luchar contra la corrupción. La crisis política que se desató fue tal que el ejército, la Corte Constitucional, la comunidad internacional y la prensa del país se aliaron de tal forma que la única opción que le quedó a Serrano fue renunciar y huir del país el 1 de junio de 1993.

Hoy en día, Jorge Serrano vive plácidamente en Panamá donde se dedica al negocio de la construcción en el país y en la Florida en Estados Unidos. Durante los últimos años y sin ningún éxito, el gobierno de Guatemala lo ha solicitado repetidamente en extradición a Panamá para que responda por cargos de corrupción.


 5. Abdalá Bucaram

Abdalá Bucaram (Fuente)

País de Origen:  Ecuador
Cargo: Presidente de Ecuador
Mandato: 10 de agosto de 1996 – 6 de febrero de 1997
Exiliado en:  Panamá
Inicio del exilio: 6 de febrero de 1997

Y este señor es todo un personaje. Hijo de inmigrantes libaneses, Bucaram nació en Guayaquil el 20 de febrero de 1952. En primera instancia intentó estudiar medicina en la Universidad de Guayaquil pero luego de darse puños con uno de sus profesores, tuvo que abandonar la carrera y dedicarse al derecho en la misma institución. Sin embargo, mientras estudiaba su carrera universitaria, el buen señor también se dedicó al atletismo llegando a participar en el Equipo Olímpico de Atletismo de Ecuador en las Olimpiadas de Múnich en 1972 e incluso siendo el abanderado de la delegación en el desfile inaugural.

Luego de la muerte del presidente Jaime Roldós Aguilera – del que pueden leer en esta entrada que hice hace unos meses -, Bucaram se convirtió en el abanderado de sus ideales y formó el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) que si bien pretendía ser de izquierda, algunos académicos del país afirman que terminó siendo de centro derecha… Mejor dicho, seguimos con la diarrea mental política. Sin embargo, su pertenencia al PRE lo llevó a ocupar la Alcaldía de Guayaquil en 1984 y posteriormente a lanzarse infructuosamente a la presidencia en varias oportunidades. Pero tanto va el cántaro al agua hasta que al fin se rompe – no me regañen, así dicen aquí en Colombia -… En 1996 y en medio de una campaña presidencial amenizada por el grupo musical uruguayo “Los Iracundos”, Bucaram puso a bailar a medio país, carnavaleó la política y finalmente ganó las elecciones que lo llevarían a ocupar el Palacio de Carondelet en Quito.

La presidencia de Bucaram estuvo marcada por mil y un escándalos. A pesar de que su programa de gobierno fue catalogado como uno de los mejores en la historia reciente del Ecuador, su estilo populista de gobierno, el culto a la personalidad, e incluso el irrespeto a la figura presidencial – eso dijeron los políticos luego de ver a Bucaram bailando en cuanta plaza pública encontraba – llevaron a que sus opositores aprovecharan la situación e iniciaran una campaña para derrocarlo. Claro, la situación empeoraría aún más cuando los precios de los servicios públicos subieron drásticamente en el país y se empezaron a ver prácticas de clientelismo y nepotismo en su gobierno.

Todo lo anterior se tradujo en protestas estudiantiles en Quito, Guayaquil y Cuenca que iniciaron a finales de 1996 y que concluirían a principios de febrero de 1997 con la destitución por parte del Congreso del Ecuador argumentando “incapacidad mental”. Pero claro, no hubo exámenes psicológicos ni psiquiátricos… simplemente el Congreso decidió que se iba y así fue. Ese mismo día, Bucaram tomó un vuelo comercial hacia Ciudad de Panamá y se autoexilió para evitar los juicios que se le venían encima.

Hoy, Bucaram vive en Panamá desde donde dirige el Partido Roldosista Ecuatoriano. Volvió a Ecuador una sola vez desde su exilio cuando el presidente Lucio Gutiérrez lo buscó para que los congresistas roldisistas lo apoyaran y él, para agradecer, suspendió las investigaciones en contra de Bucaram… Claro, con tan mala suerte que a Gutiérrez también lo destituyeron y Bucaram tuvo que salir raudo y veloz de Ecuador antes de que lo capturaran. Mejor dicho, que este tipo ni se aparezca por el país vecino porque le puede ir mal… muy mal.


6. Pascal Lissouba

Pascal Lissouba (Fuente)

País de Origen:  República del Congo
Cargo: Presidente de la República del Congo
Mandato: 31 de agosto de 1992 – 25 de octubre de 1997
Exiliado en:  Francia (inicialmente Reino Unido)
Inicio del exilio: 14 de octubre de 1997

Y volvemos con nuestros queridísimos presidentes africanos…  Hay que reconocerlo, ellos superan el límite de la imaginación y nos llevan a un plano diferente de la política, ¿no creen? Veamos.

Nuestro buen Lissouba nació en el pequeño poblado de Tsinguidi en el sudeste de la República del Congo – aunque en esa época se llamaba el África Ecuatorial Francesa – y, como la mayoría de las élites africanas, estudió en Niza, París y Túnez. Empezó su vida política en el Ministerio de Agricultura donde trabajó entre 1961 y 1963 para luego convertirse en el Ministro entre 1963 y 1966 durante el gobierno de Alphonse Massamba-Débat. Y aquí es cuando la historia se pone buena. Lissouba continuó de Ministro durante el gobierno siguiente del militar Marien Ngouabi pero en 1969 fue destitutido y se le prohibió cualquier actividad política. Y como la vida política en África sólo es un poquito convulsionada, en 1977 Lissouba fue detenido y encontrado culpable del asesinato del buen Ngouabi. Mejor dicho, el presidente lo destituyó y él no tuvo ningún problema en participar en el asesinato. Lissouba entonces fue condenado a una cadena perpetua bastante curiosa porque 2 años después fue liberado y él, ni bobo que fuera, se montó en el primer avión que encontró a París y se exilió allá.

Pero como no sólo la política de todos nuestros países es una porquería sino que también la ONU lo es, después de ser encontrado culpable por el asesinato del expresi, Lissouba fue contratado como profesor en la Universidad de París y trabajó en la UNESCO en París y Nairobi. Mejor dicho, de asesino a filántropo en las filas de la ONU… Íbamos bien.

Pero para que la historia se siga poniendo buena, en 1991 se implantó la democracia en el Congo y Lissouba vio aquí su oportunidad. Como buen oportunista volvió al país, se lanzó a la presidencia y ganó las elecciones de 1992. Sin embargo los problemas empezaron en 1993 cuando la oposición denunció que las elecciones habían estado manipuladas e inició una guerra civil intermitente entre milicias civiles y las fuerzas armadas que duraría hasta 1995 y que requeriría la intervención de Gabón y la Organización para la Unidad Africana.

La situación se complicaría aún más en 1997 cuando Lissouba acusó a grupos armados leales al expresidente Denis Sassou-Nguesso de orquestar un golpe de Estado en su contra. Las Fuerzas Armadas iniciaron la ofensiva y Sassou-Nguesso no sólo contraatacó sino que se consiguió el apoyo del pequeño e insignificante ejército angoleño – el mismo que había derrotado al ejército sudafricano en la batalla de Cuito Cuanavale – y, en cuestión de 4 meses, ya se habían tomado Brazzaville y de paso la habían destruido casi por completo. La toma de la ciudad ocurrió el 14 de octubre de 1997 y Lissouba abandonaría el país 2 días después. Para el 25 de octubre, Sassou-Nguesso ya se había tomado la importante ciudad costera de Pointe-Noire y eso lo llevó a declararse presidente de la República. Y aún con el exilio de Lissouba en octubre de 1997, las luchas entre las 2 facciones sólo terminaron con un cese al fuego que se firmó en 1999 y que significó una destrucción generalizada no sólo en Brazzaville sino también en la infraestructura férrea del país.

Finalmente, como la desfachatez no tiene límites, Lissouba estaba pensando volver al Congo para postularse como candidato presidencial en las elecciones de 2002. Al ver el problemita que se les venía encima, el gobierno inició un juicio contra él en 2001 y fue declarado culpable in absentia a una pena de 30 años de trabajo forzado por por traición y corrupción luego de que se comprobara que se había robado la nada despreciable suma de 150 millones de dólares en un contrato con la Oxy de Estados Unidos. Las malas mañas nunca se quitan, ¿cierto?


 7. Gonzalo Sánchez de Losada

Gonzalo Sánchez de Losada (Fuente)

País de Origen:  Bolivia
Cargo: Presidente de Bolivia
Mandato: 6 de agosto de 2002 – 17 de octubre de 2003
Exiliado en:  Estados Unidos
Inicio del exilio: 17 de octubre de 2003

Y el buen Gonzalo es otro de los exponentes de la élite más élite de América Latina. Su infancia transcurrió en Estados Unidos donde su padre fue diplomático de la embajada de Bolivia en Washington y donde después se tuvo que quedar exiliado entre 1936 y 1952. Al volver a Bolivia, se dedicó a los negocios de extracción de petróleo y minerales en la zona del altiplano.

Sánchez de Lozada empezó su carrera política en 1979 como diputado de la ciudad de Cochabamba y posteriormente ocuparía cargos importantes como senador, presidente del Senado, Ministro de Planeamiento y Coordinación – no me peleen a mí, así se llama el Ministro de Economía de Bolivia – y finalmente Presidente de la República entre 1993 y 1997 – en lo que se conocería como su primer mandato y que no nos interesa mucho para esta entrada -.

Durante los 5 años posteriores a su presidencia, es decir, entre 1997 y 2002, Bolivia tuvo 2 presidentes: Hugo Banzer (1997-2001) y Jorge Quiroga (2001-2002). La situación política no era muy estable y, cuando Sánchez de Lozada volvió a llegar a la presidencia en 2002, la economía estaba colapsada… a tal punto que el país decreció un 2% ese año y el déficit fiscal llegó al 8%. Y aquí es cuando se arma el despelote. Sánchez de Lozada, tratando de salvar la economía, decreta la creación de un impuesto sobre el salario – conocido como el “impuestazo” – y además autoriza la exportación de gas boliviano a Estados Unidos, México y Chile a través de puertos chilenos – y ustedes saben que bolivianos y chilenos no se la llevan muy bien -. Con estas medidas, la población se subleva sólo un poquito y sale a las calles a protestar. En el proceso bloquean la vía entre El Alto y La Paz y el presidente autoriza el uso de la fuerza que deja 64 muertos y 228 heridos… Se había armado el mierdero.

Para el 17 de octubre de 2003, la situación se había tornado tan inmanejable que los partidos políticos que habían apoyado su candidatura le retiran el apoyo y los manifestantes en la ciudad de La Paz piden la renuncia del presidente. Sánchez de Lozada envía su dimisión al Congreso y ese mismo día sale en un avión comercial hacia Washington, Estados Unidos donde vive exiliado desde entonces. A pesar de que el gobierno boliviano pidió la extradición de Sánchez de Lozada en 2012, el gobierno estadounidense se negó a extraditarlo argumentando que las razones no eran jurídicas sino políticas.


8. Maaouya Ould Sid’Ahmed Taya

Maaouya Ould Sid’Ahmed Taya (Fuente)

País de Origen:  Mauritania
Cargo: Presidente de Mauritania
Mandato: 12 de diciembre de 1984 – 3 de agosto de 2005
Exiliado en:  Qatar (Inicialmente en Gambia)
Inicio del exilio: 1 de agosto de 2005

Taya nació en el pequeño poblado de Atar en el noroeste de Mauritania y después de graduarse ingresó primero a la escuela militar francesa en Nouakchott y posteriormente recibió entrenamiento militar en la Academia de Guerra Francesa. Al volver a Mauritania se enlistó en el ejército y participó activamente en el Golpe de Estado de 1978 que derrocó al gobierno de Moktar Ould Daddah y que pretendía mantener la institucionalidad del país mientras se luchaba contra el Frente Polisario en la guerra por el Sahara Occidental.

Taya supo mover sus fichas bien y para 1981 ya había sido nombrado primero como Jefe de las Fuerzas Armadas y luego como Primer Ministro dentro del gobierno militar de Mohamed Khouna Ould Haidalla. El cargo de Primer Ministro lo ocupó hasta 1984 cuando Haidalla lo removió y unificó las figuras de presidente y primer ministro en una sola para controlar todas las esferas políticas del país. Y ya les dije, si algún día son presidentes en algún país africano, no confíen en nadie… ¡en nadie!  Después de ser removido de su cargo, Taya estaba sólo un poquito molesto y aprovechó un viaje de Haidalla a la Cumbre Franco-Africana en Bujumbura, Burundi para dar un golpe de Estado y declararse a sí mismo como el Jefe del Comité Militar de Salvación Nacional – y no se pueden quejar de la creatividad en el nombre -.

A pesar de que Taya es el responsable de devolver la “democracia” a Mauritania a través de múltiples elecciones que él mismo ganó – y por eso pongo la palabra democracia entre comillas -, su gobierno estuvo enmarcado por un fuerte control a la población. Desde su llegada, su lema fue garantizar la ley y el orden y, en el proceso, encarceló y asesinó no sólo a la oposición política sino también a los afro-mauritanos – o sea los negros – a quienes obligó a refugiarse en Senegal y Malí.

La mano dura de Taya, sumada a la oposición no sólo de los afro-mauritanos sino también de los islamistas, llevaron a que en 2005 un grupo de militares y policías pertenecientes al Consejo Militar para la Justicia y la Democracia le hicieran un golpe de Estado mientras se encontraba en Riyadh en el entierro del Rey Fahd poniendo fin a 21 años de gobierno. Apenas el buen señor se enteró que lo habían mandado para el carajo, se montó en un avión con rumbo a Nouakchott para ver qué podía hacer para mantenerse en el poder. En el vuelo de regreso, Taya aterrizó en Niamey, Níger donde fue recibido por el presidente del país y, en una rueda de prensa, exigió a las Fuerzas Armadas que lo volvieran a reconocer como presidente al tiempo que afirmó: “Que Dios me proteja de mis amigos porque de mis enemigos me encargaré yo”. Y a los enemigos no les gustó la idea. A Taya no le fue permitido volver a Mauritania y de Níger partió a Gambia durante dos semanas desde donde trató de persuadir a las fuerzas políticas mauritanas. Sin éxito – y asumo que teniendo en cuenta que Yahya Yammeh es un loco psicópata -, solicitó asilo en Qatar donde ha vivido desde entonces y ahora se desempeña como profesor en la Academia Militar de Qatar.


9. Kurmanbek Bakiyev

Kurmanbek Bakiyev (Fuente)

País de Origen:  Kirguistán
Cargo: Presidente de Kirguistán
Mandato: 25 de marzo de 2005 – 15 de abril de 2010
Exiliado en:  Belarús
Inicio del exilio: 15 de abril de 2010

La historia reciente de Kirguistán ha estado marcada por revoluciones, protestas masivas y uno que otro golpe de Estado. De hecho, 3 de los 5 presidentes que ha tenido el país desde su independencia en 1991 han salido por protestas o revoluciones populares. Es un país chiquito y todo pero no creo que ninguno de nosotros se quiera meter con los kirguisos.

Nuestra historia comienza durante la época de la Unión Soviética cuando Kurmanbek Bakiyev hacía parte del gobierno de la República Socialista Soviética de Kirguistán. Luego de la independencia en 1991, Bakiyev formó el Movimiento Popular de Kirguistán que unía a los partidos socialistas y comunistas y que, luego del derrocamiento de Askar Akayev durante la Revolución de los Tulipanes en 2005, llegó al poder como el segundo presidente de Kirguistán.

Desde el inicio de su presidencia, Bakiyev inició unas reformas políticas en el Estado que le darían cada vez más poder a la figura del presidente que él ostentaba. Además, argumentando que la oposición lo quería derrocar, ordenó el asesinato de varios políticos y, en consecuencia, tuvo que enfrentar un sinnúmero de protestas de la población y huelgas en las prisiones que afectaron considerablemente la economía. Claro, eso sin contar con que se dedicó a monopolizar la producción económica de tal forma que la mayoría de las ganancias fueran para él.

La situación se complicó aún más en diciembre de 2009 cuando, en pleno invierno, el país sufrió los peores cortes de energía eléctrica de su historia reciente mientras que los precios de los combustibles y la calefacción aumentaron en más de un 400%. ¿Y qué pasó? Pues que no sólo la gente se le sublevó sino que incluso el gobierno ruso aumentó los impuestos para las exportaciones a Kirguistán rompiendo con una alianza que había durado ya un lustro.

A pesar de los acercamientos entre Bakiyev y China destinados a solucionar los problemas económicos del país, la situación se le salió de las manos y las revueltas populares de abril de 2010 obligaron al presidente a refugiarse primero en la ciudad sureña de Osh – de donde venía gran parte de su apoyo electoral – y luego a huir a Kazajstán. El 15 de abril de 2010, Roza Otunbayeva, jefe del gobierno provisional, fue confirmada por el Parlamento como presidenta de la República.

Teniendo en cuenta que Otunbayeva afirmó que iniciaría un juicio contra Bakiyev, el buen señor decidió no volverse a aparecer por Bishkek en su vida y llamó a su gran amigo Aleksandr Lukashenko – presidente de Bielorrusia – para que lo acogiera a él y su familia. Así, el 20 de abril de 2010, Lukashenko afirmó en televisión que “Bakiyev and his family, four people in all, have been in Minsk since Monday evening, as guests…Today they are here under the protection of our state, and personally of the president“. Al día siguiente, desde Minsk, Bakiyev hizo un último pronunciamiento contra el gobierno de transición: “I, Kurmanbek Bakiyev, am the legally elected president of Kyrgyzstan and recognised by the international community. I do not recognise my resignation. Nine months ago the people of Kyrgyzstan elected me their president and there is no power that can stop me. Only death can stop me”. Y ya eran pataletas de ahogado… Bakiyev nunca volvió a Kirguistán y desde entonces vive en el anonimato en Minsk, la capital de Bielorrusia, donde unos meses después recibió la nacionalidad.


 10. Zine El Abidine Ben Ali

Zine El Abidine Ben Ali (Fuente)

País de Origen:  Túnez
Cargo: Presidente de Túnez
Mandato: 2 de abril de 1989 – 14 de enero de 2011
Exiliado en:  Arabia Saudí
Inicio del exilio: 14 de enero de 2011

Y aquí habría que decir que a los tunecinos les gustan los presidentes vitalicios… o al menos les gustaban hasta que mandaron a Ben Alí al mismísimo carajo en 2011. Y es que el primer presidente, Habib Bourguiba, estuvo en el poder desde la independencia en 1957 hasta que se enloqueció un poquito – o al menos eso dijeron los médicos – en 1987 y ya no pudo gobernar más el país. En ese momento, el Primer Ministro que había llegado al cargo un mes antes, removió a Bourguiba de la presidencia presuntamente con ayuda de los servicios secretos de Argelia e Italia y se quedó con el poder… ¿Y quién es este buen señor? Pues claro, nuestro querido Zine El Abidine Ben Ali.

Ben Ali había tenido una trayectoria política interesante durante el gobierno de Bourguiba. Empezó en el ejército donde creó y dirigió el Departamento de Seguridad Militar, luego sirvió como agregado militar en las embajadas de Túnez en Marruecos y España, después fue nombrado embajador de Túnez en Polonia y finalmente volvió al país para ser Ministro del Interior antes de ser nombrado como Primer Ministro por el presidente saliente.

Con su llegada al poder, Bel Ali prometió empezó prometiendo un proceso de democratización gradual del país que lo alejaría del estilo autoritario que había caracterizado a su predecesor. Empezó por eliminar la censura a la prensa y aprobó una reforma constitucional que limitaba el período presidencial a 5 años con sólo una posible reelección. Sin embargo el tiempo pasó y la prometida democratización se quedó únicamente en palabras. La censura a la prensa volvió… y volvió de tal forma que el Ministerio de Información tenía que revisar todas las publicaciones del país antes de salir al público. Limitó la participación política de la oposición al obligarlos a recibir aprobación de 30 figuras políticas – generalmente de su partido – antes de poderse postular a las elecciones y finalmente volvió a modificar la constitución para que el presidente pudiera ser elegido indefinidamente por períodos de 5 años. Conclusión: monopolizó todas las esferas políticas del Estado.

Ahora, a pesar del férreo control político, la economía del país tuvo uno de sus mayores crecimientos durante el gobierno de Ben Ali. Se superaron los gravísimos problemas de deuda externa e inflación y se logró triplicar el Producto Interno Bruto. El desempeño económico del país fue tan bueno que Túnez fue catalogado como uno de los “Leones Africanos”, es decir, los 8 países que concentraban más del 80% del PIB del continente. Es más, la pobreza pasó del 7.4% al 3.8% en 15 años. El poco democrático Ben Ali no había resultado tan desastroso en el plano económico después de todo.

Pero todo llega a su fin y el 2010 llegó no sólo con la Primavera Árabe sino con una población tunecina cansada de las altas tasas de desempleo, los altos precios de los alimentos, la corrupción y el autoritarismo del gobierno. Así, inspirados en las protestas que tuvieron lugar en la ciudad de El Aaiún en el Sahara Occidental ocupado por Marruecos – conocidas también como la Masacre de Gdeim Izik – en noviembre de 2010, los tunecinos salieron a las calles del país a partir del 17 de diciembre de 2010 a protestar contra el gobierno y, posteriormente, exigir la dimisión del presidente Ben Ali. Existe un acuerdo tácito, sobre todo en los medios de comunicación, para establecer la inmolación de Mohamed Bouazizi en la ciudad de Sidi Bouzid como el punto de partida de lo que se llamaría la Revolución Tunecina o la Revolución de los Jazmines. Bouazizi se convirtió en el símbolo de la represión del gobierno y de la lucha popular cuando, frustrado porque la policía le había cerrado su puesto de ventas callejero y lo había dejado en el desempleo, el joven decidió inmolarse como forma de protesta. A partir de su muerte, la población salió masivamente a las calles a exigir la renuncia del presidente.

En un principio, la respuesta de Ben Ali fue ordenar la disolución de las protestas a través del uso de la fuerza por parte de las fuerzas armadas que dejó algo más de 60 muertos en un mes. Pero claro, la violencia de la fuerza pública sólo generó más frustración entre la población que se tradujo en más protestas y más radicalización de los manifestantes. Ben Ali entonces se dio cuenta que la represión no era la mejor opción y pasó al plano de la política prometiendo reformas democráticas y elecciones en 6 meses… pero era demasiado tarde. La única opción viable para la población era la renuncia del presidente. Así, sin más posibilidades y luego de haber perdido el apoyo de las Fuerzas Armadas y de gran parte de sus aliados políticos, Ben Ali y su familia se dirigieron al Aeropuerto Internacional de Túnez – Cartago, tomaron el avión presidencial y se dirigieron hacia Francia. El problema es que los franceses los mandaron para el carajo y no les permitieron aterrizar en su territorio, momento en el cual Ben Ali llamó a su amigo Abdullah bin Abdulaziz Al Saud, Rey de Arabia Saudí, y le preguntó que si lo recibía. La respuesta fue afirmativa y así Ben Ali aterrizó en Jeddah donde vive desde entonces asilado y con la condición de que no puede emitir comunicados sobre Túnez ni participar en política.

Ben Ali y su esposa fueron condenados a 35 años de prisión en 2011 bajo los cargos de corrupción y posesión ilícita de dinero y joyas. Además, la sentencia incluye la devolución al gobierno tunecino de aproximadamente 50 millones de euros. Pero claro, como está asilado y Arabia Saudí es uno de esos países que hace lo que le provoca, ha ignorado repetidamente las solicitudes de extradición del gobierno tunecino permitiendo que Ben Ali se dé la buena vida en Jeddah.


11. Viktor Yanukovych

Viktor Yanukovych (Fuente)

País de Origen:  Ucrania
Cargo: Presidente de Ucrania
Mandato: 25 de febrero de 2010 – 22 de febrero de 2014
Exiliado en:  Rusia
Inicio del exilio: 21 de febrero de 2014

Y este señor también tiene una vida interesante. Yanukovych nació en el poblado de Zhukovka en el Óblast de Donetsk en el oriente de Ucrania – en aquella época, la República Socialista Soviética de Ucrania -. Su madre murió cuando él tenía 2 años y durante gran parte de su infancia tuvo que arreglárselas para conseguir el sustento diario. Cuando tenía 17 años, fue condenado a 3 años de cárcel por participar en un atraco a mano armada. Luego, a los 20, nuevamente fue condenado a 2 años de cárcel por robo. Al salir de la prisión, Yanukovych ingresó al Instituto Politécnico de Donetsk donde se graduó de Ingeniería Mecánica en 1980, el mismo año en el que entró al Partido Comunista de la Unión Soviética donde se desempeñó como Jefe Ejecutivo Regional de Transporte durante 20 años.

Su vida política inició en 1996 cuando fue elegido como vicegobernador del Óblast de Donetsk y luego, en 1997, como Gobernador del Óblast. Yanukovych siguió ascendiendo en la política ucraniana en 2002 cuando fue nombrado como Primer Ministro por el presidente Leonid Kuchma en un esfuerzo por unificar las zonas oriental y occidental de Ucrania.

Pero el caos empezaría en 2004 cuando Yanukovych decidió postularse como candidato a las elecciones presidenciales. El buen señor ganó no sólo la primera ronda y sino también la segunda contra Vicktor Yushchenko – el mismo personaje que después sería envenenado por los servicios secretos rusos… aquí pueden ver una foto del antes y el después -. Sin embargo, a pesar de haber ganado las elecciones, la población salió a las calles y ocupó la Plaza de la Independencia en Kiev para protestar contra unas elecciones que, según ellos, habían sido fraudulentas. La situación se salió sólo un poquito de las manos… sólo un poquito, a tal punto que las manifestaciones se convirtieron en la famosísima Revolución Naranja que llevaría a la Corte Suprema Ucraniana a invalidar la segunda vuelta de las elecciones y organizar una nueva votación en la que ganaría finalmente Yushchenko. Y claro, para que el despelote no fuera tan grande, Yushchenko nombró a Yanukovych como Primer Ministro de su gobierno entre agosto de 2006 y diciembre de 2007.

El tiempo pasó y llegaron las elecciones de 2010 en las que Yanukovych volvió a ganar y esta vez sí le dejaron ocupar la presidencia. Pero tranquilos que el mierdero no se demoró en aparecer. En noviembre de 2013, Yanukovych rechazó el acuerdo de asociación con la Unión Europea y decidió estrechar los lazos de amistad con Rusia – destinados a obtener un crédito de Moscú destinado a salvar la economía ucraniana -. El hecho volvió a alterar los ánimos de la población joven del país que veían en el acuerdo con la Unión Europea una respuesta a los crecientes problemas de pobreza y desempleo del país y volvieron a ocupar la Plaza de la Independencia en Kiev. Unos días después, las protestas se habían extendido a gran parte del país y se habían traducido en enfrentamientos entre las fuerzas policiales y los manifestantes.

Las protestas continuaron y para febrero de 2014, Ucrania estaba a punto de caer en una guerra civil. La situación se complicó a tal punto que, a pesar de los múltiples intentos de Yanukovych por alcanzar un acuerdo con la oposición, la única opción que le quedó fue el exilio. Así, el 21 de febrero de 2014 abandonó la presidencia en Kiev con rumbo a la Península de Crimea en el sur del país para luego continuar su viaje al sur de Rusia donde se encuentra exiliado hasta hoy. Sin embargo a este tampoco lo dejaron en paz… en enero de 2015, la Interpol emitió una orden de captura internacional contra Yanukovych argumentando que era solicitado por cargos de apropiación indebida, malversación de fondos, conversión de bienes por malversación y participación en grupos de crimen organizado”. Cerró con broche de oro su participación en política, ¿no creen?


Y hasta aquí llegamos por hoy. Espero que les haya gustado y, claro, si tienen más información sobre los presidentes de los que acabo de hablar, nos la dejan abajo en la sección de comentarios. Nos vemos en una próxima oportunidad y, como siempre, ¡adiós pues!

PD: Si les gustó la entrada, péguenle una meneadita aquí  🙂

34 pensamientos en “Los 11 antiguos Jefes de Estado que aún viven en el exilio

  1. […] Los 11 antiguos Jefes de Estado que aún viven en el exilio […]

    Me gusta

  2. JavierJMed dice:

    Chévere el caso de Isabelita, nunca me habría imaginado una circunstancia así parecida con un expresidente.

    Me gusta

  3. arlindo mondlane dice:

    hola, me ha gustado mucho esa cronica, solo falla en una cosa respecto a pascal Lissouba, dices que encontro apoyo en el pequeño ejercito Angoleño..no es cierto, porque el ejercito Angoleño es el segundo mejor de Africa Austral, después del sudafricano claro, cuando acudió a apoyar a Dennis Sassou Ngueso, aun estaba latente la guerra civil contra Jonas Savimbi (que no era precisamente un maria) tenia entonces alrededor de 500.000 hombres, y participo con exito no solo rescatando al camarada (¨sapeur¨ comunista Nguesso) si no empujando a Ruanda y Uganda en el congo belga hasta su frontera, en la segunda guerra del congo, (la misma que participaron Namibia, Chad, Zimbabwe, Angola e Congo..del otro lado Ruanda y Uganda) manteniendo a kabila padre y despues a kabila hijo..puedes seguir su rasto tambien en costa de marfil, apoyando a Laurent Gbagbo…es muy fuerte..la cronica es inmejorable y estoy disfrutando

    Me gusta

    • Hola Arlindo… Lo sé, el ejército de Angola es gigante y lo era en esa época. Lo de “pequeño” lo dije en tono irónico, por eso ves la aclaración después donde digo que incluso derrotó al ejército sudafricano en Cuito Cuanavale.

      Me alegra que te haya gustado y ojalá nos sigas visitando. Un abrazo.

      Me gusta

  4. jmaquino1982 dice:

    Muy buena entrada (como casi siempre) muy llena de diarrea mental, convulsiones políticas e historias pornográficas

    Me gusta

  5. humboldt78 dice:

    Gran entrada Sr. Mapache. Como siempre la he disfrutado al máximo, recalcando como algunos suelen mentar muy amenudo los derechos humanos sin conocer al menos la mitad de las síntesis que has presentado acá, donde los niveles de violencia y muerte se elevan a cifras insospechadas, particularmente por el caso del señor etíope. Justo ahora mi país, particularmente en los últimos años, se debate entre una y otra escaramuza que suele ponernos los pelos de punta, con algun saldo rojo cada día, a todos aquellos que entendemos que apesar de todo podría ser peor. La paz tiene un valor de dimensiones tan grandes como controversiales. Es la paz la negación de lo errante? o la valoración de lo sublime? Yo pienso, como base del equilibrio, que no hay verdad absoluta mas allá de la propia perspectiva de cada quien; mientras tanto en Venezuela, mi país, sigue el mismo desorden generalizado, ostentado tanto por aquel que no sabe gobernar como por aquel que no quiere dejarse gobernar, asi como entre aquel que encubre la corrupción en favor de mantener vivo lo bueno y aquel que es corrupto a expensas de las políticas que él mismo critica tosos los dias. Es como el tango de Enrique Santos Discépolo, aquel que lleva por nombre Cambalache… “Que el mundo fue y sera una porquería ya lo sé…en el 506 y en el 2000 tambien… que siempre ha habido choros maquiavelos y estafados, contentos y amargados…Siglo XX Cambalache problemático y febril, el que no llora no mama y el que no roba es un gil…” Basta que a la mayoría no le gustea algo para todo se venga a bajo, ahora bien, puede alguien ayudarme a decifrar este enigma? los venezolanos vivimos escasez generalizada desde hace al menos 24 meses (por hablar de lo critico), fallas electricas y de servicios básicos, inseguridad, fallas en salud educación, etc, pero muy al contrario de los ambientes africanos de mediados del siglo XX que has citado, todos los viernes las autopistas venezolanas colapsan de carros y autobuses camino a la playa, la montaña y demas sitios de recreación; en mi ciudad, Maracay, no hay Licorería o bodega de barrio que no tenga a sus puertas un grupo de amigos compartiendo nuestra bebida nacional predilecta, la cerveza. Asimismo bares, restaurantes, cines, teatros estallan a reventar cada fin de semana. En un pais donde reinan las colas para comprar productos de la canasta básica, seguimos disfrutando a grandes rasgos, de un sinfin de libertades… Son varios ya los analistas que tratan de comprender esto y ya me hago uno más. Enhorabuena Sr. Mapuche, una vez mas, mucho éxito en su labor de reseñar aquello que, disfuncionalmente, no es común…

    Me gusta

  6. mgarridoe dice:

    Estimado, creo que le faltó el +1 este Señor Jamil Mahuad (https://es.wikipedia.org/wiki/Jamil_Mahuad) Es expresidente del Ecuador, tuvo que salir corriendo, fue sucedido por su vicepresidente, y seguramente tendrá que pasar por prisión si decide regresar.

    Me gusta

  7. Y pues como me regañan por no comentar, heme aquí…

    Bastante interesante la entrada, sobretodo porque me recordó lo erótico de la política latinoamericana y la ‘singularidad’ de la política africana. Igual es como redundante, ¿no? La política africana siempre ha sido muy extraña (Y de por sí han tenido a los PEORES gobernantes del mundo).

    Y otra cosa que ví es que a Panamá le gusta recibir gente exiliada y/o que se escapa. Como ejemplo están los presidentes que nombraste arriba y hasta María Pilar Hurtado… ¿Será que reciben plata por eso o simplemente hacen lo que se les da la gana?

    Me gusta

  8. Genaro dice:

    Wow! mapache me impresionas, muy buen post, dramatica historia africana y candente en la latinoamericana, buenisimo post saludos 😉

    Me gusta

  9. ArturoB dice:

    No pude dejar de leer una vez empecé 🙂 Me he divertido de lo lindo con estos… …singulares personajes. Eso de dios los hace y ellos se juntan jajaja… :). El haitiano sí que tenía ganas de que se lo tragara la tierra. ¡Excelente entrada señor!

    Me gusta

  10. Feresc dice:

    Buenas Mapache. Releyendo la entrada me di cuenta que el primer presidente de Dominica tendria 102 aNos a dia de hoy!! Efectivamente em parecia extraNo… Lo que encontre es que murio en Londres en 2008, por lo tanto no sigue vivo! Es cierto? La verdad que lo que he encontrado era todo un poco confuso, y no he encontrado causas de la muerte, ni un lugar preciso, etc. Un saludo!

    Me gusta

  11. Antonio dice:

    ¿No debería estar en la lista el Dalai Lama?

    Me gusta

  12. […] decir algunas como “Si Escocia vota el sí”, “Las capitales menos pobladas del mundo”, “Exgobernantes en exilio”, las series de “Joyas desconocidas”, La serie “De donde provienen los nombres de los […]

    Me gusta

  13. […] decir algunas como “Si Escocia vota el sí”, “Las capitales menos pobladas del mundo”, “Exgobernantes en exilio”, las series de “Joyas desconocidas”, La serie “De donde provienen los nombres de los […]

    Me gusta

  14. […] Los 11 antiguos Jefes de Estado que aún viven en el exilio […]

    Me gusta

  15. jose carlos dice:

    Buenos días asumo que todas estas personas viven de la caridad publica o trabajan muy duro en los países donde viven…….
    Seria Interesante saber de la Familia Somoza de Nicaragua , y los López Portillo de México
    Saludos.
    Claro esta quizás ya no viven …

    Me gusta

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 10.091 seguidores

Twitter

Visitantes

  • 4,235,741 visitas

Comprar Banderas

Banderas del mundo

Imágenes

Lago en Hanói, Vietnam / Lake in Hanoi, Vietnam 🇻🇳 #Hanói #hanoi #vietnam #bridge #puente #lago #lake Ho Chi Minh, Vietnam 🇻🇳 #Vietnam #hochiminh #hochiminhcity #saigon #sàigòn Phnom Penh, Camboya 🇰🇭 #phnompenh #nompen #camboya #cambodia Monumento a la Independencia en Phnom Penh, Camboya 🇰🇭 / Independence Monument in Phnom Penh, Cambodia 🇰🇭 #phnompenh #nompen #camboya #cambodia #independence #independencia #monumento #monument Palacio Real en Phnom Penh, Camboya 🇰🇭 / Royal Palace in Phnom Penh, Cambodia 🇰🇭 #phnompenh #nompen #cambodia #camboya #royalpalace #palacioreal Cae la noche sobre Phnom Penh, Camboya 🇰🇭 #phnompenh #nompen #camboya #cambodia

Países

A %d blogueros les gusta esto: