Y vuelve el Blog de Banderas con un tema álgido… al menos al otro lado del Atlántico. Resulta que nuestro amigo Javier (que ustedes ya conocen de sobra por estas tierras) es de Zaragoza y, por ende, orgulloso de sus raíces aragonesas. De hecho, pocas cosas más divertidas que oírlo hablar de la historia de Aragón y de su eterna pelea con el independentismo catalán. Pues hoy que es el día de Aragón, decidí invitarlo a que escribiera sobre su tierra. Él, que si algo sabe hacer es caso, me siguió la cuerda y escribió el texto que van a leer a continuación. A mí me gustó mucho porque además me recordó nuestras largas sesiones de discusión del tema catalán en España, en Togo, en Sudáfrica y Ghana. El tema siempre sale y como él no es apasionado ni nada, pues esas conversaciones siempre resultan ser un ambrosía para mis oídos.

Ahora, lo que sí sé es que el texto de hoy va a generar desde réplicas hasta insultos. Quiero dejar claro que el buen Mapache y el Blog de Banderas son inocentes y que la autoría recae únicamente sobre don Javier. Ahora, aquí fomentamos el debate con argumentos y respeto… en consecuencia, si usted está en desacuerdo con algo de lo que se dice acá, lo deja abajo en la sección de comentarios y tenemos el debate, ¿les parece?

Entonces, sin más preámbulos, vamos con Javier y su narración sobre cómo Cataluña se apropió indebidamente de la bandera de Aragón. Traigan café y acomódense que empezamos con un poco de historia de España.


Cuando uno escribe estas líneas, es el día de San Jorge, y se celebra en Aragón, la tierra que me vio nacer, el día de la Comunidad Autónoma. Así que no puede haber un mejor día que este para hablar de esta región y de la vecina Cataluña, ni blog mejor que éste para hablar de sus banderas.

De todos es conocido el sentimiento nacionalista de Cataluña, la región con la que más kilómetros de frontera comparte Aragón, y no es por casualidad. Llevan más de un siglo reinventando y retorciendo la historia para que se acomode a lo que ellos demandan. Y claro, ahí topan con los aragoneses, que por un lado estamos muy orgullosos de nuestra historia y por otro somos nefastos a la hora de reivindicarla o de evitar que la manoseen.

Comencemos por el primero de los desvaríos: a la bandera de Cataluña se la conoce como “Senyera” (o Señera), pero… veamos qué dice la Real Academia Española al respecto de este vocablo:

Señera (RAE): Bandera de las comunidades que constituyeron la corona de Aragón.

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Señera o Estandarte de los Reyes de Aragón (Fuente)

¿Cómo? Pero… ¿no hemos dicho que Señera era el nombre de la bandera de Cataluña? Indaguemos, pues, en la cuestión.

1936 fue un año aciago en el que en España se formó lo que el dueño de este blog llamaría un “mierdero”. La situación en mi país era insostenible: asesinatos, levantamientos, protestas, huelgas, declaraciones de independencia de territorios… eran el pan de cada día. Derecha contra izquierda, nacionalismo de uno y otro signo, iglesia contra laicismo, república contra monarquía, ricos contra pobres… aquello era un totum revolutum que terminó como muchos esperaban: con un levantamiento militar que, al no ser refrendado por la totalidad del ejército, se acabó convirtiendo en una guerra civil que duró casi tres años y en una dictadura, la de Francisco Franco, que duró casi 40.

Una vez muerto el Generalísimo por la gracia de Dios (…), el país y sus dirigentes tuvieron a bien reconciliarse, redactar una constitución y mirar adelante en lugar de hacia atrás. Y se decidió crear un estado descentralizado en el que cupieran 17 autonomías que se pasarían a llamar “Comunidades Autónomas”.

Las hubo de dos tipos en un principio: aquellas que accederían a tener un estatuto (una especie de constitución regional) por la “vía rápida” y aquellas cuyo estatuto se tramitaría por la “vía lenta”. Las del primer grupo fueron, gracias a una disposición transitoria de la constitución española de 1978, Cataluña, Galicia y País Vasco, por haber tenido estatutos de autonomía antes de que estallase la guerra civil.

Llegamos así al punto de partida de nuestra historia de hoy: puesto que Cataluña accedió a su autonomía ya en 1979, tuvo ocasión de elegir qué símbolos representaban a su territorio, entre otras cosas, su bandera.

Echemos ahora la vista atrás unos cuantos siglos y contemos cosas que sabemos que son ciertas. Es decir, dejemos a un lado las zarandajas nacionalistas y la pseudohistoria, valga la redundancia.

Simplificando mucho la Historia, el condado de Barcelona (que jamás fue ni reino ni mucho menos Corona) formó parte de la Corona de Aragón formó parte de la Corona de Aragón desde que en 1164 Alfonso II heredó el patrimonio conjunto de sus padres. Estos eran Petronila, reina de Aragón e hija de Ramiro II, y el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, cuyo matrimonio había sido pactado en 1137, 27 años antes. Hay que reseñar que el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV recibió de su suegro el reino, pero no la dignidad real, por lo que firmaba como Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón (la Reina era su esposa, Petronila). El primer hijo de ambos, el Rey Alfonso II de Aragón, fue, pues, el primer rey de la Corona de Aragón, y su coronación, en 1164, marca el inicio de la misma. A partir de ese momento, dentro de la Corona de Aragón existirían, pues, el Reino de Aragón y el condado de Barcelona, y se unirían en las décadas posteriores: el Reino de Mallorca, Valencia, Sicilia, Córcega, Cerdeña y Nápoles y algunos otros ducados y posesiones en distintas partes del Mediterráneo. En Aragón teníamos preferencia por este mar y aún hoy nos vamos a Salou de vacaciones; los castellanos eran más de Atlántico.

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Corona de Aragón en 1441 (Fuente)

La enseña de los reyes de Aragón (llamada Señera) era un campo de oro con cuatro franjas rojas, y se considera uno de los emblemas heráldicos más antiguos del mundo. El origen del mismo es objeto de controversia todavía hoy. Un catalán usará una de estas dos interpretaciones:

A) Que pertenecía ya al susodicho conde de Barcelona Ramón Berenguer IV.

B) (Redoble de tambores, que viene una de historia-ficción): que un conde barcelonés llamado Wilfredo el Velloso (o Guifré el Pilós, que suena mejor) manchó sus dedos con su propia sangre y embadurnó con ellos el escudo que le entregó el emperador franco Luis el Piadoso (Ludovico Pío) tras una batalla.

La primera de las teorías no se ha podido probar en ningún caso. Es decir, no hay ni un solo documento que verifique que el símbolo de las cuatro barras rojas sobre fondo amarillo se usase antes del reinado de Alfonso II, primer rey de la Corona de Aragón. Por lo tanto, sí, podría ser de origen catalán… en igual medida que podría ser de origen aragonés.

Respecto de esta segunda teoría… en fin: Ludovico Pío murió en el año 840… y Wilfredo nació justo ese año, con lo cual, a no ser que sus dedos estuvieran manchados de placenta, es difícil de creer (más allá de que por aquellos años no se usaba ningún tipo de enseña o emblema). El romanticismo ha hecho mucho daño, y no sólo a la historia.

Lo que es seguro es que este emblema (en el futuro se llamaría bandera) fue usado por Alfonso II. Lo que lleva a la pregunta: si el padre de Alfonso era Ramón Berenguer IV, el cual era “solamente” conde… ¿tiene lógica que adoptase un emblema (blasón) de alguien con un título inferior a él? La lógica dice que no, pero la Historia es la que es: no lo sabemos. Pero, para hablar de certezas, las cuatro barras fueron el emblema de la casa real aragonesa durante los siguientes 6 siglos y fue el que surcó el Mediterráneo de punta a punta conquistando territorios, perdiéndolos, recuperándolos, etc., pero eso es ya otro tema.

Fast forward a 1979 de nuevo. Cataluña tiene que elegir bandera. ¿Cuál escogen? No hablaremos aquí del afán nacionalista/independentista del querido pueblo catalán, pero es cierto que cualquier nacionalismo requiere de cierta dosis de leyenda y mucha laxitud en la interpretación de la historia, quod erat demostrandum.

Igual que se inventaron aquello de “corona catalanoaragonesa”, quisieron reivindicar cierto origen real en sus aspiraciones patrióticas ya en la década de los 30, antes de la guerra civil, y la adoptaron como enseña de la región de Cataluña. Llegados al momento de redacción de su estatuto de autonomía, la adoptaron como símbolo de la Comunidad Autónoma. Es decir, las barras de Aragón eran ya el símbolo oficial de la comunidad de Cataluña.

Hete ahí por donde que Aragón, que no pasó a ser Comunidad Autónoma hasta 1982, también tuvo que elegir una bandera. Pero la que hubiera sido la que por lógica tendría que haber adoptado, la Señera, ya estaba cogida. En realidad, no hay ninguna ley que especifique que dos comunidades autónomas no puedan tener la misma bandera (al igual que las de Chad y Rumanía son idénticas), pero parece ser que no era práctico.

Así pues hubo que añadirle el escudo para diferenciarla, que data del año 1499, en el que se recogen diversos elementos de la historia del reino: sus inicios, con el reino de Sobrarbe (el árbol); la cruz de Íñigo Arista; la cruz de Alcoraz, que es una cruz de San Jorge con cuatro cabezas de moros, conmemorando la reconquista de la ciudad de Huesca; y de nuevo, las barras de Aragón.

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Bandera de Aragón (Fuente)

Nótese que las banderas de la Comunidad Valenciana y de las Islas Baleares también contienen las barras de Aragón, puesto que formaron parte de la Corona. Asimismo, el escudo de España contiene a su vez las barras como uno de los reinos que formó parte en la creación de la actual nación. Además de ellas, aparecen en el escudo los reinos de León (representado por un león), de Navarra (con las cadenas), de Castilla (con el castillo) y de Granada (con la fruta en el centro).

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Bandera de la Comunidad Valenciana (Fuente)
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Bandera de las Islas Baleares (Fuente)
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Escudo de España (Fuente)

Y nótese también que las barras de Aragón aparecen no sólo en las banderas de muchas provincias, ciudades (por ejemplo, la bandera de la ciudad de Barcelona) y pueblos catalanes, valencianos y baleares, sino también en las banderas de la región francesa de Provenza-Alpes-Costa Azul, en el departamento francés de los Pirineos Orientales, en el escudo de armas de Andorra y de forma más resumida en la bandera de Nápoles, entre otros.

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Bandera de la Ciudad de Barcelona (Fuente)
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Bandera de la Región de Provenza Alpes – Costa Azul (Fuente)
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Bandera de los Pirineos Orientales (Fuente)
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Escudo de Armas de Andorra (Fuente)
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Bandera de Nápoles (Fuente)

Por lo tanto, cabe preguntarse: ¿fue la adopción por parte de Cataluña de la bandera cuatribarrada una apropiación indebida de los símbolos que por historia y por derecho pertenecen a Aragón?

Bueno… lo dejaré en interrogante para que cada uno saque sus propias conclusiones. Solo diré que yo prefiero las banderas sin escudos, que así mis sobrinas las pueden dibujar más fácilmente.


Y hasta aquí llegamos por hoy. Espero que les haya gustado y, como les dije arriba, si quieren debatir sobre de quién es la bandera originalmente, abajo tienen los comentarios. Asegúrense, eso sí, de mantener la decencia.

Si quieren leer más textos de Javier en el Blog de Banderas, se las dejo a continuación:

Nos vemos en una próxima oportunidad… ¡Adiós pues!